viernes, 13 de septiembre de 2019

es propio de la regla querer la muerte de la excepción

la esperanza le pertenecía
pero resulta
que el muchacho ignoraba
que lo importante era saber
a quién pertenecía él
qué potencias
tenebrosas
tenían derecho a
reclamarlo a
él

habitualmente
esto comienza
así
está la muerte
que llega
y después
uno empieza a llevar
luto
no sé
exactamente por qué
pero yo hice
al revés

llevé luto
primero
pero la muerte no llegó
ni en las calles de París
ni sobre la ribera
del lago de Ginebra [...]

bueno, entonces
está la regla
de acuerdo
está la excepción
de acuerdo
la regla
es la cultura
no
está la cultura
que pertenece a la regla
que forma parte de la regla
todas las cosas hablan de la regla
cigarrillos
computadoras
remeras
televisión
turismo
guerra
y, claro [...]

perdón
perdón

nadie habla de la excepción

repita otra vez

todos dicen la regla
nadie dice la excepción

perdón
le pido perdón

eso no se dice
esto no se dice
esto no se dice
esto no se escribe
Flaubert, no
Pushkin
Flaubert
Dostoievski
esto se escribe
Flaubert
Dostoievski
esto se compone
Gershwin, Mozart
esto se pinta
Cézanne, Vermeer
esto se registra
Antonioni, Vigo
no
o esto se vive
o esto se vive
y es entonces el arte de vivir
Srebrenica
Mostar
Sarajevo
sí, y
es propio de la regla
querer la muerte
de la excepción
es propio de la regla
querer
la muerte de la excepción
no
es
no
puesto que es propio de la regla
de Europa
de la cultura
la regla de Europa
de la cultura
organizar la muerte
del arte de vivir
que florecía
aún a nuestros pies [...]

mientras la orquesta deja correr
su repertorio un poco pasado de moda
entre la multitud banal
de lejos te veo
y vos, divina
en silencio
tu mentón apoyado en un dedo
los ojos entrecerrados
pensás
quisiera creer que fuese en mí...

JLG/JLG

solo por esta vez

es porque esta vez
y solo por esta vez
el único arte
que haya sido verdaderamente
popular
coincide con la pintura
es decir con el arte
es decir
con lo que renace

de lo que fue quemado
JLG, Histoire(s) du cinéma, 1a

miércoles, 11 de septiembre de 2019

fábrica de sueños

no vayas a mostrar
todos los aspectos de las cosas

reservá para vos
un margen
de indefinición

historia del cine
con una s

todas las historias
que habrá
que hubo

el poderío
de Hollywood

el poderío

de Babilonia

una fábrica de sueños
fábricas como ésta
el comunismo

se agotó

soñándolas

JLG, Histoires du cinéma, 1a

lunes, 5 de agosto de 2019

cielo gigante

un arte sin porvenir
en seguida lo advirtieron gentilmente
los dos hermanos
al principio, no cien años después

uno ve que tenían razón
y si la televisión realizó
el sueño de León Gaumont
traer espectáculos del mundo entero
al más miserable de los dormitorios
lo hizo reduciendo
el cielo gigante de los pastores

a la altura
de Pulgarcito

Jean-Luc Godard, "Todas las historias", Histoire(s) du cinéma, 1a 

sábado, 27 de julio de 2019

un siglo se funde lentamente

“Cuando un siglo se funde lentamente
en el siglo siguiente
algunos individuos transforman
los medios de sobrevivencia antiguos
en medios nuevos
es a estos últimos a los que llamamos arte
la única cosa  que sobrevive a una época
es la forma del arte que ella se creó
ninguna actividad se convertirá en arte
antes que su época haya terminado
luego este arte desaparecerá.”

JLG, Histoire(s) du cinema, Cap 4 b, “Los signos entre nosotros” 

domingo, 21 de julio de 2019

Felices los nomales

Felices los normales, esos seres extraños.
Los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho, un hijo delincuente,
Una casa en ninguna parte, una enfermedad desconocida,
Los que no han sido calcinados por un amor devorante,
Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco más,
Los llenos de zapatos, los arcángeles con sombreros,
Los satisfechos, los gordos, los lindos,
Los rintintín y sus secuaces, los que cómo no, por aquí,
Los que ganan, los que son queridos hasta la empuñadura,
Los flautistas acompañados por ratones,
Los vendedores y sus compradores,
Los caballeros ligeramente sobrehumanos,
Los hombres vestidos de truenos y las mujeres de relámpagos,
Los delicados, los sensatos, los finos,
Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles.
Felices las aves, el estiércol, las piedras.
Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sueños,
Las ilusiones, las sinfonías, las palabras que nos desbaratan
Y nos construyen, los más locos que sus madres, los más borrachos
Que sus padres y más delincuentes que sus hijos
Y más devorados por amores calcinantes.
Que les dejen su sitio en el infierno, y basta.
 Roberto Fernández Retamar

miércoles, 10 de julio de 2019

la enorme equivocación del mundo

Falsamente he abjurado del compromiso,
porque sé que el compromiso es ineluctable,
y hoy más que nunca, les diré
que no solamente hay que comprometerse
en la escritura,
sino también en la vida:
hay que resistir en el escándalo
y la cólera, más que nunca,
ingenuos como bestias en el matadero,
turbados como víctimas, justamente:
hay que decir más fuerte que nunca el desprecio
contra la burguesía, gritar contra su vulgaridad,
escupir sobre la irrealidad que ella eligió como única realidad
no ceder con un acto o una palabra
en el odio total contra ellas, sus policías,
sus magistraturas, sus televisiones, sus diarios:
y aquí
yo, pequeño burgués que dramatiza todo,
tan bien criado por su madre en el espíritu
dulce y tímido de la moral campesina,
quisiera tejer el elogio
de la suciedad, de la miseria, de la droga y del suicidio:
yo, poeta marxista privilegiado
que posee instrumentos y armas ideológicas para combatir,
y mucho moralismo para condenar el puro acto escandaloso,
yo, tan profundamente como es preciso,
hago el elogio, porque la droga, el horror, la cólera,
el suicidio
son, con la religión, la única esperanza que queda:
contestación pura y acción
sobre la que se mide la enorme equivocación del mundo.
No es necesario que una víctima sepa y hable.

"Quién soy", Pier Paolo Pasolini, traducción de Arturo Carrera

viernes, 17 de mayo de 2019

se le ha robado la juventud al cine

A. K.: Si viniera un visitante de Sirio, así como lo ha descrito Voltaire. ¿Cómo explicaría a ese extraterrestre que no sabe nada de nosotros, lo que es el cine? ¿Describiría el cine, la película o el contenido de la misma? ¿En concreto, que diría? Un libro no es.

JLG: -Trataría de explicarle que existe un aparato especial, la cámara, que es una metáfora de algo antiguo. Le diría que necesitamos ese aparato para ver a la humanidad, así como necesitamos un telescopio para ver a lo lejos, o un microscopio, para ver de cerca, o lentes, para ver mejor. Diría que es un aparato, que se invento a comienzos del siglo XX y de cuyos fieles seguidores surgieron algunos artistas. Pero creo que el cine ya no es ni lo que fue una vez ni lo que debería ser. Se le ha enajenado. Se le ha robado su juventud. No se ha seguido desarrollando, como si tuviera padres sobre-protectores que no quieren que sus hijos crezcan. La televisión y las comunicaciones de hoy son ese tipo de padres, que en realidad no quisieron tener ese hijo.

Conversación entre Alexandr Kluge y Jean-Luc Godard, 
extraída del film: Blinde Liebe – Gesprach mit Jean-Luc Godard (2001)

martes, 7 de mayo de 2019

la Eva de María Elena Walsh

Calle Florida, túnel de flores podridas.

Y el pobrerío se quedó sin madre llorando entre faroles sin crespones.

Llorando en cueros, para siempre, solos.

Sombríos machos de corbata negra sufrían rencorosos por decreto y el órgano por Radio del Estado hizo durar a Dios un mes o dos.

Buenos Aires de niebla y de silencio.

El Barrio Norte tras las celosías encargaba a París rayos de sol.

La cola interminable para verla y los que maldecían por si acaso no vayan esos cabecitas negras a bienaventurar a una cualquiera.

Flores podridas para Cleopatra.

Y los grasitas con el corazón rajado, rajado en serio. Huérfanos. Silencio.

Calles de invierno donde nadie pregona El Líder, Democracia, La Razón.

Y Antonio Tormo calla “amémonos”.

Un vendaval de luto obligatorio.

Escarapelas con coágulos negros.

El siglo nunca vio muerte más muerte.

Pobrecitos rubíes, esmeraldas, visones ofrendados por el pueblo, sandalias de oro, sedas virreinales, vacías, arrumbadas en la noche.

Y el odio entre paréntesis, rumiando venganza en sótanos y con picana.

Y el amor y el dolor que eran de veras gimiendo en el cordón de la vereda.

Lágrimas enjuagadas con harapos, Madrecita de los Desamparados.

Silencio, que hasta el tango se murió.

Orden de arriba y lagrimas de abajo.

En plena juventud. No somos nada.

No somos nada más que un gran castigo.

Se pintó la República de negro mientras te maquillaban y enlodaban.

En los altares populares, santa.

Hiena de hielo para los gorilas pero eso sí, solísima en la muerte.

Y el pueblo que lloraba para siempre sin prever tu atroz peregrinaje.

Con mis ojos la vi, no me vendieron esta leyenda, ni me la robaron.

Días de julio del 52 ¿Qué importa donde estaba yo? II No descanses en paz, alza los brazos no para el día del renunciamiento sino para juntarte a las mujeres con tu bandera redentora lavada en pólvora, resucitando.

No sé quién fuiste, pero te jugaste.

Torciste el Riachuelo a Plaza Mayo, metiste a las mujeres en la historia de prepo, arrebatando los micrófonos, repartiendo venganzas y limosnas.

Bruta como un diamante en un chiquero ¿Quién va a tirarte la última piedra? Quizás un día nos juntemos para invocar tu insólito coraje.

Todas, las contreras, las idólatras, las madres incesantes, las rameras, las que te amaron, las que te maldijeron, las que obedientes tiran hijos a la basura de la guerra, todas las que ahora en el mundo fraternizan sublevándose contra la aniquilación.

Cuando los buitres te dejen tranquila y huyas de las estampas y el ultraje empezaremos a saber quién fuiste.

Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva, única reina que tuvimos, loca que arrebató el poder a los soldados.

Cuando juntas las reas y las monjas y las violadas en los teleteatros y las que callan pero no consienten arrebatemos la liberación para no naufragar en espejitos ni bañarnos para los ejecutivos.

Cuando hagamos escándalo y justicia el tiempo habrá pasado en limpio tu prepotencia y tu martirio, hermana.

Tener agallas, como vos tuviste, fanática, leal, desenfrenada en el candor de la beneficencia pero la única que se dio el lujo de coronarse por los sumergidos.

Agallas para hacer de nuevo el mundo.

Tener agallas para gritar basta aunque nos amordacen con cañones.

miércoles, 3 de abril de 2019

el principio de lo terrible

Pues la belleza no es nada sino el principio de lo terrible, lo que somos apenas capaces de soportar, lo que sólo admiramos porque serenamente desdeña destrozarnos.

R. M. Rilke, Las elegías de Duino