viernes, 18 de diciembre de 2015

mitre, el diseñador de un país librecambista, portuario y exportador de granos

Las guerras civiles del siglo XIX se desarrollaron teniendo como motivo económico fundamental la nacionalización de la aduana del puerto de Buenos Aires. Cuando las mismas concluyeron con el triunfo de los intereses del puerto en la Batalla de Pavón, en 1861, el modelo agro-importador representado por Mitre, continuador de las políticas de Rivadavia, con sus coroneles asesinos (Paunero, Sandes, Riva, Arredondo, Flores, Irrazabal), varios de ellos con su nombres identifican calles de Buenos Aires, exterminó a los caudillos norteños denostados como bárbaros, quienes eran los representantes embrionarios de un proyecto nacional. Se impuso la civilización con olor a bosta complementaria de Inglaterra; y como el Paraguay era el ejemplo de políticas económicas contrarias al librecambismo triunfante, los comerciantes de los puertos de Buenos Aires y Montevideo, en alianza con la corte portuguesa asentada en el Brasil e impulsados por Gran Bretaña, concretaron la infame guerra de la Triple Alianza que exterminó a dos tercios de la población paraguaya a lo largo de cuatro años de heroica resistencia y contra la promesa de Mitre que en tres meses llegarían a Asunción. El modelo agroimportador había triunfado y esa victoria parecía definitiva. Cuando en estas tierras sucedía esto, en el norte del continente, en EE.UU comienza la guerra de secesión que cuatro años después concluye con el triunfo del norte industrial. La finalización diferente de estas dos historias explica el desarrollo de EE.UU y el subdesarrollo de la Argentina.

Hugo Presman, La alegría de los ganadores


martes, 15 de diciembre de 2015

la falsificación de la historia realizada por mitre

La falsificación de la historia realizada por Mitre, que escribió la misma desde la visión de los ganadores, llevó a la grosera impostura ideológica de colocar a San Martín y Rivadavia en la misma vereda. El traductor del Dante y comandante de la guerra infame contra el Paraguay, calificó a Rivadavia como “el más grande hombre civil en la tierra de los argentinos” y San Martín resultaba lo mismo en el plano militar, situando a ambos en el mismo campo (hoy diríamos en el mismo modelo), cuando en realidad eran enemigos irreconciliables. 

San Martín tenía una visión americana y Rivadavia meramente portuaria. El primero creía en una nación continental que no pudo concretarse precisamente por los intereses que representaba Rivadavia de los comerciantes del puerto de Buenos Aires. San Martín participó en el derrocamiento del Primer Triunvirato, centralista y antipopular, creación de Rivadavia, el cual lo integraba en carácter de secretario. 

San Martín desobedeció las órdenes de Rivadavia de hacer intervenir el ejército que preparaba en Mendoza para actuar contra los caudillos provinciales: una forma clara de rechazar la obediencia debida alegada un siglo largo después por los genocidas de la dictadura establishment- militar. El clima adverso de los intereses portuarios le impidió regresar a Buenos Aires cuando su mujer se moría. Una carta que recibió del gobernador de Santa Fe Estanislao López le decía: “ Sé de una manera positiva por mis agentes en Buenos Aires que a la llegada de V.E. a aquella capital, será mandado a juzgar por el gobierno en un consejo de guerra de oficiales generales, por haber desobedecido sus órdenes haciendo la gloriosa campaña de Chile, no invadir Santa Fe y la expedición libertadora del Perú. Para evitar este escándalo inaudito y en manifestación de mi gratitud y del pueblo que presido, por haberse negado V.E. tan patrióticamente en 1820 a concurrir a derramar sangre de hermanos, con los cuerpos del ejército de los Andes que se hallaban en la provincia de Cuyo, siento el honor de asegurar a V. E. que a su solo aviso estaré con la provincia en masa a esperar a V.E. en el Desmochado, para llevarlo en triunfo hasta la Plaza de la Victoria. Si V.E. no aceptase esto, fácil me será hacerlo conducir con toda seguridad por Entre Ríos hasta Montevideo”. 

San Martín, en sendas cartas a O’Higgins del 20 de octubre de 1827, a Guido del 27 de abril de 1829 y al chileno Polenzuelos del 22 de agosto de 1842, enjuicia a Rivadavia en la siguiente forma: “Ya habrá sabido Usted la renuncia de Rivadavia. Su administración ha sido desastrosa y sólo ha contribuido a dividir los ánimos. Me cercó de espías y mi correspondencia era abierta con grosería. El me ha hecho una guerra de zapa sin otro objeto que minar mi opinión….. Yo he despreciado tanto sus groseras imposturas como su innoble persona…. En mayo de 1823, cuando resolví venir a Buenos Aires, (desde Mendoza), para dar el último adiós a mi mujer, se apostaron partidas en el camino para prenderme como a un facineroso”. Por tal causa, el libertador San Martín sólo pudo viajar en diciembre, cuando ya hacía cuatro meses que había fallecido su esposa, o sea, el 3 de agosto de ese año. “Sería cosa de nunca acabar, si se enumerasen las locuras de aquel visionario –dice San Martín- creyendo improvisar en Buenos Aires la civilización europea con sólo los decretos con que diariamente llenaba lo que se llama archivo oficial”.

domingo, 13 de diciembre de 2015

hablan incendios

Desde su origen, en nuestro país hay dos modelos en disputa y ninguno tiene la fortaleza política de imponerse definitivamente sobre el otro. Eso está presente en las divisiones surgidas inmediatamente desde el mismo 25 de mayo de 1810. Como uno de los tantos testimonios de época están las cartas que Guadalupe Cuenca, la compañera de Moreno, le escribe a su marido que sospechosamente ya había muerto en alta mar en un buque británico cuyo capitán, ante los dolores que lo aquejaban, le dio una dosis de antimonio, 26 veces superior a lo tolerado por el cuerpo humano y sin consultar con el hermano del revolucionario jacobino que lo acompañaba. Iba a comprar armas para la revolución amenazada y ese 4 de marzo de 1811 es arrojado al mar envuelto en una bandera inglesa. La noticia de su muerte llega a Buenos Aires el 14 de octubre de ese año. En una de las conmovedoras cartas que le envía Guadalupe a su marido ya muerto, el 20 de abril de 1811, da cuenta de la situación: “A Azcuénaga lo han desterrado a Mendoza; y a Posadas y a Larrea a San Juan; a Peña a la punta de San Luis; French, Beruti, Donado, el Dr Vieytes y Cardoso a Patagones; hoy te mando el manifiesto para que veas cómo mienten estos infames. Del pobre Castelli hablan incendios, que ha robado, que es borracho, que hace injusticias, no saben cómo incriminarlo… Ya está visto que los que se han sacrificado son los que salen peor que todos; el ejemplo lo tienes en vos mismo y en estos pobres que están padeciendo después que han trabajado tanto, y así mi querido Moreno, ésta y no más, porque Saavedra y los pícaros como él son los que se aprovechan y no la patria, pues a mi parecer lo que vos y los demás patriotas trabajaron está perdido porque estos no tratan sino de su interés particular".

miércoles, 2 de diciembre de 2015

analfabeto político

El peor analfabeto es el analfabeto político. 

No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. 

No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. 

El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. 

No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.
Bertolt Brecht, "El analfabeto político"

miércoles, 25 de noviembre de 2015

lo importante son los q se quedan

QUIERO Q LA GENTE SE PIERDA / Q NO ENTIENDA / O ENTIENDA TODO
Q SE CONFUNDA / Q SE PREGUNTE/ Q PIENSE/ Q VIAJE /O Q SE VAYA
XQ LO IMPORTANTE SON LOS Q SE QUEDAN
XQ LO IMPORTANTE SON LAS PELICUL4S
Y SI NO. MIREN MAS DE LO MISMO
SI TOTAL EN LA PRIMERA PORCION DE PIZZA
YA NI SE ACUERDAN
DE Q SE TRATABA


(Raúl Perrone)

miércoles, 18 de noviembre de 2015

luchar por la esclavitud o por la libertad

La forma última del biopoder, en la medida en que abarca absolutamente el control sobre la vida de las personas, se presenta actualmente como devaluación, ajuste de salarios, privatización de la enseñanza y de los principales bienes del Estado, entre otras medidas carentes de sensibilidad social.

La construcción del mercado mundial consiste en la destrucción monetaria de los mercados nacionales y/o regionales y en la subordinación de los mercados genuinos a las necesidades de las potencias financieras. Obviamente, en momentos de crisis un Estado no entregado a la voracidad del capital global requiere reacomodamientos. Pero una cosa es el ajuste que decidimos hacer en el interior de una familia (léase: Estado Nacional) por instancias coyunturales que así lo requieran; y otra que los representantes del mercado global se metan en la casa de esa familia (léase: Estado Nacional) para imponer medidas drásticas e irreversibles.

“Hay que echar a 10.000 empleados públicos” dijo Domingo Cavallo en épocas que no deberíamos olvidar. “¿Qué ocurrirá con esas familias que de pronto se quedan sin el sustento y, en varios casos, sin posibilidad de encontrar otro trabajo?, le preguntaban algunos periodistas. “Ese no es nuestro problema –contestaba el Ministro de Economía de la Nación- nuestro problema es que las cuentas cierren”. Todos sabemos cómo siguió: destrucción de la industria nacional, las calles inundadas de familias sin techo, varios jóvenes, muchos de ellos profesionales con títulos emitidos por nuestras universidades públicas y gratuitas, yéndose a trabajar de camareros a Miami, cuando su ilusión era ser yuppies, como aspiraban a serlo en la Argentina; fuga de cerebros, infartos, familias desgarradas y más.

Para peor el capital internacional tiene otro aliado: los medios. Existen muchísimas personas que al votar no consideran loss beneficios que un Estado no entregado al imperio aportó a sus vidas: AUH, jubilación para más del 90% de las personas mayores de sesenta años, subsidios para todos los servicios y trabajo en blanco, entre otros beneficios que les permiten vivir dignamente. Pues pesa más el aspecto físico, gestual o de estilo de los candidatos (o, lo que es inadmisible, de los que ya no son candidatos) que los proyectos que presentan o esconden. Aboguemos para no caer, el próximo domingo, bajo la sentencia de Spinoza: “Los pueblos luchan por su esclavitud como si fuera por su libertad”.

Esther Díaz, inédito

martes, 17 de noviembre de 2015

evitar que el cántaro se rompa o llorar sobre la leche derramada

Macri: “Los fotógrafos se van a pelear por la imagen de Cristina dándome la banda presidencial”. 

Infante Juan Manuel: "Cuando vio el cántaro de leche roto comenzó a hacer un gran duelo, viendo que había perdido todo lo que proyectaba que iba a hacer si el cántaro no se hubiera quebrado". 
 (De lo que le aconteció a una mujer llamada doña Truhana)
Recopilado por Esher Díaz

domingo, 8 de noviembre de 2015

mientras espero un dios que acaso ya está aquí, pisoteado, bajo la suela de mis zapatos

La noche desciende. Puedo abrir la ventana,
aullar políticamente
sobre la multitud que ocupa la calle
y pedir por todo el mundo
una respuesta a las estrellas.
Pero el rumor es triste y monótono allá abajo.
Debo suponer, sin embargo,
que en cada rostro hay una razón
para seguir andando y a su modo
cada uno canta en la jaula de sus pulmones.
Atorado de materia convencional
yo también necesito de la poesía
mientras espero un dios
que acaso ya está aquí, pisoteado,
bajo la suela de mis zapatos.

Joaquín Giannuzzi, "La noche desciende"

jueves, 5 de noviembre de 2015

40 años sin Pier Paolo

Hay que condenar
severamente a quien
crea en los buenos sentimientos
y en la inocencia.

Hay que condenar
igual de severamente a quien
ame al subproletariado
carente de conciencia de clase.

Hay que condenar
con la máxima severidad
a quien escuche en sí mismo y exprese
los sentimientos oscuros y escandalosos.

Estas palabras de condena
han empezado a resonar
en el corazón de los Años Cincuenta
y han continuado hasta hoy.

Mientras tanto la inocencia,
que efectivamente existía,
ha empezado a perderse
en corrupciones, abjuraciones y neurosis.

Mientras tanto el subproletariado
que efectivamente existía,
ha acabado por convertirse
en una reserva de la pequeña burguesía.

Mientras tanto los sentimientos
que eran por su naturaleza oscuros
han sido atropellados
en la añoranza de las ocasiones perdidas.

Naturalmente, quien condenaba
no se dio cuenta de todo eso:
él continúa riéndose de la inocencia,
desinteresándose del subproletariado

y declarando los sentimientos reaccionarios.
Continúa yendo de casa
a la oficina de la oficina a casa,
o si no enseñando literatura:

es feliz por el progresismo
que le hace parecer sagrado
el deber enseñar a los domésticos
el alfabeto de las escuelas burguesas.

Es feliz por el laicismo
por lo que es más que natural
que los pobres tengan casa
coche y todo lo demás.

Es feliz por la racionalidad
que le hace practicar un antifascismo
gratificante y elegido,
y sobre todo muy popular.

Que todo esto sea banal
ni siquiera se le pasa por la cabeza:
en efecto, que sea así o que no sea así,
él nada se mete en el bolsillo.

Habla, aquí, un mísero e impotente Sócrates
que sabe pensar y no filosofar.
el cual tiene sin embargo el orgullo
no sólo de ser un entendido

(el más expuesto y descuidado)
en los cambios históricos, sino también
de estar directamente
y desesperadamente interesado en ellos.

Pier Paolo Pasolini, “Versos sutiles como rayas de lluvia”

domingo, 1 de noviembre de 2015

soy partidista, odio a los indiferentes

Odio a los indiferentes. Creo que vivir quiere decir tomar partido. Quien verdaderamente vive, no puede dejar de ser ciudadano y partisano. La indiferencia y la abulia son parasitismo, son cobardía, no vida. Por eso odio a los indiferentes.

La indiferencia es el peso muerto de la historia. La indiferencia opera potentemente en la historia. Opera pasivamente, pero opera. Es la fatalidad; aquello con que no se puede contar. Tuerce programas, y arruina los planes mejor concebidos. Es la materia bruta desbaratadora de la inteligencia. Lo que sucede, el mal que se abate sobre todos, acontece porque la masa de los hombres abdica de su voluntad, permite la promulgación de leyes que sólo la revuelta podrá derogar; consiente el acceso al poder de hombres que sólo un amotinamiento conseguirá luego derrocar. La masa ignora por despreocupación; y entonces parece cosa de la fatalidad que todo y a todos atropella: al que consiente, lo mismo que al que disiente, al que sabía, lo mismo que al que no sabía, al activo, lo mismo que al indiferente. Algunos lloriquean piadosamente, otros blasfeman obscenamente, pero nadie o muy pocos se preguntan: ¿si hubiera tratado de hacer valer mi voluntad, habría pasado lo que ha pasado?

Odio a los indiferentes también por esto: porque me fastidia su lloriqueo de eternos inocentes. Pido cuentas a cada uno de ellos: cómo han acometido la tarea que la vida les ha puesto y les pone diariamente, qué han hecho, y especialmente, qué no han hecho. Y me siento en el derecho de ser inexorable y en la obligación de no derrochar mi piedad, de no compartir con ellos mis lágrimas.

Soy partidista, estoy vivo, siento ya en la conciencia de los de mi parte el pulso de la actividad de la ciudad futura que los de mi parte están construyendo. Y en ella, la cadena social no gravita sobre unos pocos; nada de cuanto en ella sucede es por acaso, ni producto de la fatalidad, sino obra inteligente de los ciudadanos. Nadie en ella está mirando desde la ventana el sacrificio y la sangría de los pocos. Vivo, soy partidista. Por eso odio a quien no toma partido, odio a los indiferentes.

jueves, 22 de octubre de 2015

somos una suerte de medio hombres

Ahora bien, en el tribunal o en la cárcel se puede interponer una suplica, apelar, no así en lo que Foucault llamara el Estado del no derecho, del no ciudadano, del no-hombre o peor, medio hombre: "No hay derecho", como reza un adagio popular, no hay derecho por cuanto no hay humanidad: no hay más que unos hombres reducidos al estado de bestias, en el confín de lo humano, en el límite de lo escrito: y es así que el alcohol, o como aquí lo llaman el alpiste de los pajaritos, es tan obsesivo en los manicomios, porque somos una suerte de medio hombres, un alcohol sobredeterminado, porque en él influye, lo mismo que en el sueño, la desesperación.

Leopoldo María Panero, Prueba de vida. Autobiografía

miércoles, 21 de octubre de 2015

oh viaje difícil

Ahora bien, la locura es no sé si una muerte en vida o un renacimiento. En cualquiera de los casos es un proceso humano y no marciano. Y la psiquiatría es la consideración no humana de lo humano.

Por el contrario, la literatura moderna es un texto sin nadie, un texto no-humano, pero un texto humano en su proceso de circulación social. Y escribir, ser otro hombre es todo lo que se puede -y ni siquiera eso- en un manicomio, donde se castiga hasta la menor irregularidad, hasta tener pajaritos en la celda, como el hombre de Alcatraz. La carrera moral del enfermo mental, como dijera Erving Goffman, es adelgazar hasta ser sólo un texto de antipsiquiatría y, hablando de paranoia, una maquinaria de tragar veneno.

Oh viaje difícil, oh labor improbus, oh experiencia límite de aquel que ha cruzado ya el límite. Y así, hasta llegar a la muerte de verdad, como perfecta experiencia límite. Y, siendo Jesucristo, o tal vez sólo un loco como en Ordet, de Theodor Dreyer, resucitar y ser un resucitado, y volver de la nada sin nada de abrigo.

Ah, el hombre al que nadie quiere, ah, el hombre sin nadie, el borracho en el límite del abismo. Ah, el hombre enemigo del hombre, el hombre que ya no es hombre, sino una equis en la ecuación. Ah, el temor más horrible, más horrible que un ángel es ser un hombre, alguien machacado por la vida, destruido por la letra: hubo aquí alguien que existió y se llamó "Panero".

Leopoldo María Panero, Prueba de vida. Autobiografía

lunes, 19 de octubre de 2015

el loco al que llaman rey

Bufón soy y mimo al hombre en esta escalera cerrada
con peces muertos en sus peldaños
y una sirena ahogada en mi mano que enseño
mudo a los viandantes pidiendo
como el poeta limosna
mano de la asfixia que acaricia tu mano
en el umbral que me une al hombre
que pasa a la distancia de un corcel
y cándido sella el pacto
sin saber que naufraga en la página virgen
en el vértice de la línea, en la nada
cruel de la rosa demacrada donde
no estoy yo ni está el hombre.

domingo, 18 de octubre de 2015

tocado por la maldición del cielo

Un loco tocado de la maldición del cielo
canta humillado en una esquina
sus canciones hablan de ángeles y cosas
que cuestan la vida al ojo humano
la vida se pudre a sus pies como una rosa
y ya cerca de la tumba, pasa junto a él
una princesa.

Leopoldo María Panero

sábado, 17 de octubre de 2015

luna tras luna los labios de la luna

¿Quién me engaña en la noche, y aúlla
pidiéndome que salga, que salga a la calle y camine,
y corra, y atraviese las calles como perro rabioso
las calles desiertas en que es siempre de noche,
buscando locamente el baccarrá en la noche?

¿Quién despierta, qué hembra mortal o pájaro para decirme
que aún vivo, que aún deseo, que tengo
todavía que imprimir una última dirección a mis ojos
para buscar el baccarrá en la noche?

¿Qué uñas escarban mi vejez, y qué mano que no perdona
tortura mi muñeca, conduciéndome
como a un lugar seguro, al baccarrá en la noche?

¿Qué mano de madre, qué oración susurran
luna tras luna los labios de la luna
gritando en medio de la calle a solas
descubriéndome en la acera, denunciando a todos
mi testamento secreto, mi pavor y mi miedo
sin descanso de encontrarme, no sé si hoy quizás, tal vez mañana, jugando
ya para siempre al baccarrá en la noche?

Leopoldo María Panero, "El Bacarrá en la noche"

viernes, 16 de octubre de 2015

warm mist

Vagando por esta niebla caliente
como si fuera a la deriva hacia el mar
las nubes llegaron a la tierra ahora
igual que un día ella vino a mí
¡oh! y ahora ya estoy lejos
las cosas cambiaron, me fui
no más risa, no más lágrimas
un pájaro canta ahí arriba en algún lugar
sus gritos son libres de verdad
pero ella se llevó mi alma y mis cosas
indicando el camino hacia el mar
sin un norte, sin una vela
condenado a vagar, condenado a fallar
sobre el mar está siempre gris
podrías recordar a Claudia
ella fue a la deriva hasta hundirse, tan triste
se llevó con ella a su amante
él era lo único que tenía
yo no quiero irme así
oh, Señor, ¿no puedo pedirte una cosa?
no me dejes morir rodeado por este gris
todavía voy a la deriva por esta niebla caliente
como si fuera a la deriva hacia el mar
las nubes llegaron a la tierra ahora
igual que un día ella vino a mí
¡oh! y ahora ya estoy lejos
¿no puedo pedirte una cosa?
sin un norte, sin una vela
condenado a vagar, condenado a fallar
oh, Señor, ¿no puedo pedirte una cosa?
no me dejes morir rodeado por este gris.

Luca Prodan, "Warm mist" (dedicado a su hermana Claudia)

miércoles, 14 de octubre de 2015

La desconocida

¿Qué hacer con la muerte? No lo sé.
Y ustedes, ¿saben?
Solo ocultan que lo ignoran.
Pero yo no escondo mi ignorancia.

Vivas como vivas, la vida no te lo responderá,
¿acaso se vence la muerte con la vida?
Es sabido que la muerte se vence con la muerte,
esto es: te encontrará en todos los caminos.

Y yo odio a la muerte de cualquiera,
solo amo a la mía, a la desconocida.
La quiero por eso, porque la ignoro,
porque al morir no veré sus ojos.

Zinaida Gippius (1869 - 1945) fue una escritora y poetisa de la Edad de Plata de la literatura rusa. Este poema forma parte del libro Poemas como rezos, antología bilingüe de Zinaida Gippius y Cherubina de Gabriak, traducido por Natalia Litvinova y editado por Alción editora.

lunes, 7 de septiembre de 2015

maldigo profano y santo, cuánto será mi dolor

Maldigo del alto cielo
la estrella con su reflejo
Maldigo los azulejos
destellos del arroyuelo
Maldigo del bajo suelo
la piedra con su contorno
Maldigo el fuego del horno
porque mi alma está de luto
Maldigo los estatutos
del tiempo con sus bochornos
Cuánto será mi dolor.

Maldigo la cordillera
de los Andes y la costa
Maldigo señor la angosta
y larga faja de tierra
también la paz y la guerra
lo franco y lo veleidoso
Maldigo lo perfumoso
porque mi anhelo está muerto
Maldigo todo lo cierto
y lo falso con lo dudoso
Cuánto será mi dolor.

Maldigo la primavera
con sus jardines en flor
y del otoño el color
yo lo maldigo de veras
A la nube pasajera
la maldigo tanto y tanto
porque me asiste un quebranto
Maldigo el invierno entero
con el verano embustero
Maldigo profano y santo
Cuánto será mi dolor.

Maldigo a la solitaria
figura de la bandera
Maldigo cualquier emblema
la venus y la araucaria
el trino de la canaria
el cosmos y sus planetas
la tierra y todas sus grietas
porque me aqueja un pesar
Maldigo del ancho mar
sus puertos y sus caletas
Cuánto será mi dolor.

Maldigo luna y paisaje
los valles y los desiertos
Maldigo muerto por muerto
y al vivo de rey a paje
al ave con su plumaje
yo la maldigo a porfía
Las aulas, las sacrsitias
porque me aflije un dolor
Maldigo el vocablo amor
con toda su porquería
Cuánto será mi dolor.

Maldigo por fin lo blanco
lo negro con lo amarillo
obispos y monaguillos
ministros y predicantes
yo los maldigo llorando
Lo libre y lo prisionero
lo dulce y lo pendenciero
le pongo mi maldición
en griego y español
por culpa de un traicionero
Cuánto será mi dolor.

Violeta Parra, "Maldigo del alto cielo"

jueves, 3 de septiembre de 2015

si no querés que te pise, no te me crucés por la lleca que vas a ganar una beca para ir a estudiar teología allá con la virgen María

De lo que podía comprarme, lo mejor que vi fue la moto. Es como si fuera un piloto y las calles son sólo nubes. Salgo de bailar en los clubes, me llevo una pinta prendida: con la moto vivo la vida. Fue mucho mejor que comprarme un radiograbador estéreo. Yo prefiero, te digo en serio, antes que soñar con sonidos ordenados por algún vivo y bancar cualquier ocurrencia, conseguir mi propia experiencia. Con la moto vivo la mía y no la de los del Suquía. Me compré por fin una moto como la que yo siempre quise, y si no querés que te pise, no te me crucés por la lleca que vas a ganar una beca para ir a estudiar teología allá con la virgen María. No quisiera ser tu verdugo pero yo la calle la arrugo. Por eso te doy un consejo: para conservar tu pellejo, no salgás a la calle, viejo, salvo si es un caso de urgencia. Y si fuera así, por prudencia tené bien a mano a la vista tu carné de la mutualista. Eran muchas cuotas pero mes a mes yo me las arreglaba, iba por las calles y decía para mí: me compré la moto, me compré la moto y la pago de a poco.

Leo Masliah, La moto

martes, 1 de septiembre de 2015

y dicen que llueve por nosotros y que la nieve es nuestra

Escucha en las noches cómo se rasga la seda
y cae sin ruido la taza de té al suelo
como una magia
tú que sólo palabras dulces tienes para los muertos
y un manojo de flores llevas en la mano
para esperar a la Muerte
que cae de su corcel, herida
por un caballero que la apresa con sus labios brillantes
y llora por las noches pensando que le amabas,
y dice sal al jardín y contempla cómo caen las estrellas
y hablemos quedamente para que nadie nos escuche
ven, escúchame hablemos de nuestros muebles
tengo una rosa tatuada en la mejilla
y un bastón con empuñadura en forma de pato
y dicen que llueve por nosotros y que la nieve es nuestra
y ahora que el poema expira
te digo como un niño, ven
he construido una diadema
(sal al jardín y verás cómo la noche nos envuelve).

Leopoldo María Panero, "A MI MADRE (reivindicación de una hermosura)" en Poemas del manicomio de Mondragón

domingo, 30 de agosto de 2015

cuando la luna salga

Te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra.

Te mataré mañana poco antes del alba
cuando estés en el lecho, perdida entre los sueños
y será como cópula o semen en los labios
como beso o abrazo, o como acción de gracias.

Te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra
y en el pico me traiga la orden de tu muerte
que será como beso o como acción de gracias
o como una oración porque el día no salga.

Te mataré mañana cuando la luna salga
y ladre el tercer perro en la hora novena
en el décimo árbol sin hojas ya ni savia
que nadie sabe ya por qué está en pie en la tierra.

Te mataré mañana cuando caiga la hoja
decimotercera al suelo de miseria
y serás tú una hoja o algún tordo pálido
que vuelve en el secreto remoto de la tarde.

Te mataré mañana, y pedirás perdón
por esa carne obscena, por ese sexo oscuro
que va a tener por falo el brillo de este hierro
que va a tener por beso el sepulcro, el olvido.

Te mataré mañana cuando la luna salga
y verás cómo eres de bella cuando muerta
toda llena de flores, y los brazos cruzados
y los labios cerrados como cuando rezabas
o cuando me implorabas otra vez la palabra.

Te mataré mañana cuando la luna salga,
y al salir de aquel cielo que dicen las leyendas
pedirás ya mañana por mí y mi salvación.

Te mataré mañana cuando la luna salga
cuando veas a un ángel armado de una daga
desnudo y en silencio frente a tu cama pálida.

Te mataré mañana y verás que eyaculas
cuando pase aquel frío por entre tus dos piernas.

Te mataré mañana cuando la luna salga
te mataré mañana y amaré tu fantasma
y correré a tu tumba las noches en que ardan
de nuevo en ese falo tembloroso que tengo
los ensueños del sexo, los misterios del semen
y será así tu lápida para mí el primer lecho
para soñar con dioses, y árboles, y madres
para jugar también con los dados de noche.

Te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra.

Leopoldo María Panero, "Proyecto de un beso", dedicado a su madre, Felicidad Blanc

martes, 25 de agosto de 2015

el arte de perder se domina fácilmente

El arte de perder se domina fácilmente;
tantas cosas parecen decididas a extraviarse
que su pérdida no es ningún desastre.
Pierde algo cada día. Acepta la angustia
de las llaves perdidas, de las horas derrochadas en vano.
El arte de perder se domina fácilmente.
Después entrénate en perder más lejos, en perder más rápido:
lugares y nombres, los sitios a los que pensabas viajar.
Ninguna de esas pérdidas ocasionará el desastre.
Perdí el reloj de mi madre. Y mira, se me fue
la última o la penúltima de mis tres casas amadas.
El arte de perder se domina fácilmente.
Perdí dos ciudades, dos hermosas ciudades. Y aun más:
algunos reinos que tenía, dos ríos, un continente.
Los extraño, pero no fue un desastre.
Incluso al perderte (la voz bromista, el gesto
que amo) no habré mentido. Es indudable
que el arte de perder se domina fácilmente,
así parezca (¡escríbelo!) un desastre.

(Gracias Eva Turun Barrere)

viernes, 21 de agosto de 2015

si en la oscura noche

...ese tema lo hice una vez que tábamos grabando con el Kinto en Sondor y hubo un problema técnico. Entonces fueron todos pa dentro del estudio a ver qué pasaba y discutir de la cosa, y yo me quedé jodiendo con el piano. Yo me quedé solo y me trabajé un negro sentimental, así, blusero. No sé, una película mía, un sentimiento totalmente íntimo, ni pa mostrarle a nadie ni tenía nada. Y no sé cómo Mateo, desde adentro de la cabina, el loco sabía lo que yo estaba haciendo. Es brutal. El loco capta las cosas de sensibilidad dentro del corazón, ¿viste? Cuando volvieron seguimos grabando. Y después en la Musicasión, que habían pasado varios días, apareció un bache. Faltó un tipo que estaba en un boliche y no había tiempo de ir a buscarlo, y estaba el teatro lleno de gente. Y a Mateo se le ocurrió: "Loco, hacé aquel tema que hiciste en el estudio" y me tiró pal medio del escenario. Y yo entré así, la gente me entró a aplaudir, y me metí de nuevo: "¡¿Pero vos tas loco?! ¡¿De qué me estás hablando, anormal?! ¡Pero yo no tengo ni idea de lo que hice en el estudio! 'Si en la oscura noche'... ¿Qué es eso?, no existe, una bajadita en la menor...". Eso era mucho para mí, ya que yo también era medio pendejo, ¿viste? ¡Tocar el piano! Había terrible piano de cola, era lo único que había en el escenario, y apagaron todas las luces y el loco me metió de cabeza y me obligó, como quien dice. Y bueno, me fui caminando, me senté en el nopia, y te juro, loco, me temblaban las piernas. Digo: "¿Pero qué voy a hacer acá?". Apareció el otro maestro, rápidamente -Buscaglia-, levantó la tapa del piano, trajo un foco rojo y lo puso pegado en la tapa que me daba a mí que dicen que de afuera se veía que mataba. Ahí, claro, ya viste, el teatro todo negro, lleno de gente, esperando que yo hiciera algo, y yo con un piano de cola y un foco rojo, dije: "¡Chau, soy Ray Charles, loco!" ¿Qué más remedio? Y le hice una improvisación al tema, arranqué a tratar de acordarme, y más que acordarme, de meterme en esa misma sintonía de aquel día. Y ta, me canté la primera parte. Y digo: "Ta, acá hay que meter un solo", y me metí un solo de piano. ¡Yo no podría solear ahora ni nunca, es un atrevimiento! Metí un solo de piano, arranqué con la otra parte, e hice todo un final así, "pran", y me bajé y bueno: "Ahora me van a tirar con tomates". Y la gente se murió, ¿no? Me di toda la vuelta por detrás del escenario, me encontré con Mateo, dimo un abrazo y no sé qué, y me asomo y seguían aplaudiendo. Yo no podía creer. Esas cosas tenían las Musicasiones. No fue un mojo mío ni un carajo. Era la Musicación. Era ese momento. Era el público, ¿viste? Y era Mateo con su antena. Me cago en las parabólicas, loco. Es impresionante lo que ve y lo que describe ese tipo. El loco me hizo que estuviera en un disco y todo con algo que yo no sabía ni lo que era, ¿me entendés?


lunes, 17 de agosto de 2015

Viva Mateo

Mateo fue tal vez uno de los pocos músicos que, sin proponérselo, puso a la política en su lugar, un sistema que está viciado con demasiados políticos "méndigos" del voto. Estuvo al margen, negoció todo MENOS su música, siquiera una nota, un respiro. Es un ejemplo casi mítico, pero real, de lo que pretendería un cancionista que desea arte en su quehacer. Escucho lo que editó Mateo y también lo que salió póstumamente. Escribe de manera totalmente distinta a sus congéneres, armoniza de otra manera, canta totalmente aparte, arregla y graba al margen. Logró ser lo más montevideano siendo él mismo, no puedo concebir la música urbana del sur del país sin un antes y un después de Mateo. También considero que fue el percusionista más interesante, con más feeling que yo haya escuchado. Diría que me siento contento y agradecido por ser uruguayo, en el sentido de casi no uruguayo, pero lo suficiente como para que, tardíamente, haya podido conocer a este tipo que es sin dudas el músico que más me interesa en el planteo. En el Uruguay, de los que hicieron real antropofagia, para mí, fue el que llegó más lejos, desconstruyendo todo todo lo que suena en la vuelta, rehaciéndolo a su modo al punto que sus ingredientes no parecen ser los mismos, rompe la prisión que le debemos a Bach referente a lo temperado sin irse del código. Logra ser loado por quien no conoce demasiado su obra y también por quien la conoce profundamente. Es pop siendo a la vez lo antipop. Callado la boca se comió lo peor del proceso militar sin poder tocar, siendo apaleado y maltratado por las patrullas de turno y sin el apoyo de los militantes organizados porque era orejano, al margen, era totalmente anarco al punto de no ser ni siquiera anarquista. Viva Mateo.

domingo, 9 de agosto de 2015

títeres, montaña rusa y NIRVANA

Me siento como un cretino escribiendo sobre mí mismo como si fuera un ícono semidivino del pop rock americano o un producto confeso, un pobre diablo dispuesto en cualquier momento a meterse una sobredosis, tirarse de un tejado totalmente ido, volarse la tapa de los sesos o las tres cosas a la vez. ¡Dios santo, no soportó el éxito! ¡El éxito! ¡Y me siento tan increíblemente culpable! Por haber abandonado a mis verdaderos colegas, a los que son fieles de verdad, a los que ya nos seguían hace unos años. Dentro de diez años, cuando NIRVANA sea un grupo tan memorable como Kagagoogoo, ese mismo porcentaje reducidísimo vendrá a vernos a nuestros shows de reunión esponsoreados por una marca de pañales para la incontinencia, donde ya gordos y pelados intentaremos todavía hacer RAWK en parques de diversiones. Sábados de teatro de títeres, montaña rusa y NIRVANA.

Kurt Cobain, Diarios

sábado, 8 de agosto de 2015

no tengo una pistola

Vení como estés - como estabas
como quiero que estés
como un amigo como un amigo
como un viejo enemigo
tomate tu tiempo
apurate
vos elegís
no te atrases
descansá
como un amigo
como un viejo recuerdo ah
vení embarrado
desinfectado
como quiero que estés
como una moda como un amigo
como un viejo enemigo  recuerdo
dijiste que te recordara como serás mañana
y te juró que no tengo una pistola,
no, no tengo una pistola.

Kurt Cobain, Diarios

jueves, 6 de agosto de 2015

los mayores hipócritas, yuppies y conformistas que jamás haya producido una generación

Me gusta quejarme y no hacer nada para mejorar las cosas. Me gusta culpar a la generación de mis padres por llegar a estar tan cerca del cambio social para luego darse por vencida tras unos pocos esfuerzos fructíferos por parte de los medios y el gobierno para desvirtuar la imagen del movimiento utilizando a los Manson y a otros representantes hippies como ejemplos propagandísticos de que no eran más que una plaga antipatriótica, comunista, satánica e inhumana, y lo que hicieron los hijos del baby boom [nacidos justo después de la segunda guerra mundial] fue convertirse en los mayores hipócritas, yuppies y conformistas que jamás haya producido una generación.

Kurt Cobain, Diarios

miércoles, 5 de agosto de 2015

la vida en el más allá

Me mantengo deliberadamente ingenuo y apartado de la informaciön terrenal porque es el único modo de evitar una actitud de hastío.

Todo lo que hago es internamente subconsciente porque la espiritualidad no se puede racionalizar.

No merecemos dicho privilegio.

No puedo hablar, sólo puedo sentir.

Tal vez un día me convierta en Hellen Kepler, pinchándome los oídos con un cuchillo y cortándome las cuerdas vocales.



Si querés saber cómo es la vida en el más allá, ponete un paracaídas, subite a un a avión, metete un buen shoot de heroína en las venas, seguido inmediatamente de un poco de óxido nitroso y salta. O bien prendete fuego.

Kurt Cobain, Diarios

martes, 4 de agosto de 2015

no malgastar ni un minuto

Ganar tiempo.

Hacía años que tenía estas dos palabras escritas en un inmenso letrero colgado en una pared, junto a su escritorio.

Ganar tiempo... Primero aprendió a no malgastar ni un minuto. Después supo cómo ganar minutos. Más tarde llegó a ganar horas y días. Y, por fin, logró ganar una semana entera de su vida.

Fue entonces cuando se topó con la muerte, de la que había escapado de manera milagrosa la semana previa, a las seis en punto, una tarde de invierno.

Jacques Sternberg, Cuentos glaciales, "El tiempo"

domingo, 2 de agosto de 2015

planicies en bosques

Primero se ven las vías de hierro que, a golpes de dinamita, se han abierto un camino en medio de la fábrica.

Después, de pronto, los galpones de la fábrica.

Los trenes llevan, sin tregua, toneladas de materia prima a los talleres: muebles de diversos estilos; según se cuenta, millones de muebles de todos los tamaños y de todas las épocas.

Cientos de obreros especializados transforman los muebles en planchas, luego en troncos y después en árboles. 

Y, mientras tanto, otros equipos los plantan en las llanuras alrededor. Así convierten esas planicies en bosques.

Jacques Sternberg, Cuentos glaciales, "La fábrica", traducción de Eduardo Berti.

miércoles, 22 de julio de 2015

parece muy sencillo al pensar "ahora"

¡Qué complejo es el tiempo, y sin embargo, qué sencillo! Ahora estoy sentada en el sillón de Viena, en el living, y puedo ver la sombra de Leopoldo que se desviste en el cuarto de baño. Parece muy sencillo al pensar "ahora", pero al descubrir la extensión en el espacio de ese "ahora", me doy cuenta enseguida de la pobreza del recuerdo. El recuerdo es una parte muy chiquitita de cada "ahora", y el resto del "ahora" no hace más que aparecer, y eso muy pocas veces, y de un modo muy fugaz, como recuerdo. Tomemos el caso de mi seno derecho. En el ahora en que me lo cortaron, ¿cuántos otros senos crecían lentamente en otros pechos menos gastados por el tiempo que el mío? Y en este ahora en el que veo la sombra de mi cuñado Leopoldo preyectándose sobre los vidrios de la puerta del cuarto de baño y llevo la mano hacia el corpino vacío, relleno con un falso seno de algodón puesto sobre la blanca cicatriz, ¿cuántas manos van hacia cuántos senos verdaderos, con temblor y delicia? Por eso digo que el presente es en gran parte recuerdo y que el tiempo es complejo aunque a la luz del recuerdo parezca de lo más sencillo.

Juan José Saer, "Sombras sobre vidrio esmerilado", Unidad de lugar

viernes, 17 de julio de 2015

clarín y la guerra de malvinas

En las primeras semanas [Clarín] dio títulos triunfalistas: en una línea similar a la mayoría de los medios, relativizó las malas noticias que llegaban desde el resto del mundo, les dio aire a los intelectuales que se subieron a la guerra en las páginas de opinión, como Santiago Kovadloff, y restó trascendencia a la declaración crítica que publicó el MID.

Entre abril y mayo, el diario asumió el discurso de la dictadura: se refería a una "guerra justa" o "guerra de rescate" y la insertaba en el conjunto de los movimientos contra el colonialismo inglés; ponía el acento en la unidad nacional y aseguraba la superioridad argentina en varios planos, incluso el militar. Negó la censura de guerra y subrayó que Malvinas había vuelto más tolerante a gobernantes y gobernados. En defensa de la dictadura , describía  la invasión a las islas como la continuación de la lucha contrainsurgente que habían librado las Fuerzas Armadas.

(...) El desenlace de la guerra se presentó de modo casi abrupto para los lectores del matutino.

Aunque en los días previos se habían registrado las negociaciones diplomáticas y los preparativos, en las páginas nada había hecho prever un final tan desfavorable para la Argentina. Hasta la edición del 5 de mayo, la cobertura hablaba del gran desempeño de las tropas nacionales. Inclusive entre los títulos del 14 de junio había ánimo: "Bombardeos sobre las avanzadas británicas". Pero al día siguiente menguó la esperanza: "Cesaron los combates en las Malvinas. Se firmó un acta para retirar las tropas".

Ese inicio fue la transición a la democracia en las páginas de Clarín

"Cayó Galtieri", tituló para anunciar la salida del general jactancioso. Ni Videla ni Viola habían caído; la elección del término dejó de lado cualquier variante más suave.

El 1° de julio de 1982, la Directora firmó un editorial trascendente, que ocupó dos páginas: "Repensar el país, reconstruir el país". Escribió:

"Hoy es un día significativo: el actual Proceso militar entra en su última etapa. Los meses que tenemos por delante conducirán, según prometen los poderes públicos, al restablecimiento de la democracia".

- "Ya no hay más lugar para el error, no hay lugar para el desvío".

- "Hay que admitir que la Argentina se halla en peligro pues la crisis que experimenta tiende, hasta por inercia, a ensancharse y agravarse."

- "De ahí la necesidad de que el nuevo gobierno sea el ariete del cambio. Para lo cual deberá escuchar a la sociedad civil en lugar de encerrarse nuevamente en el Olimpo de poder supuestamente ejercido sin responsabilidades".

- "Pues los argentinos, dejando atrás tanta confusión y tanta mediocridad, debemos probarnos hoy más que nunca que no somos pigmeos".

Por vez primera, la Directora empleaba un tono agresivo para referirse al régimen, con tópicos que correspondían a la descripción del último gobierno peronista -por ejemplo, el riesgo de extinción-pero aplicado a la gestión de las Fuerzas Armadas.

La comparación con los pigmeos interpelaba al lector; merecía una estatura distinta. La señora de Noble recuperaba el esplendor y la voz. Magnetto se empeñaba en cuidarlos.

Martín Sivak, Clarín. La era Magnetto, Segundo Tomo, Capítulo 1

jueves, 9 de julio de 2015

lo que perdió Clarín

Esta guerra ha dejado costos.

Para el multimedios [Clarín]: miles de millones de dólares. En 2007 el Grupo valía unos 3.500 millones de dólares y en 2013 bajó a 1.572 millones *. Un daño más difícil de cuantificar es el golpe a la credibilidad: cuando las tres presidencias de los Kirchner sean agua pasada, lo que publique -o deje de publicar- Clarín seguirá como materia de discusión, aunque se apague la pasión por comentar sus tapas, sus artículos y hasta sus epígrafes.

* La primera evaluación fue hecha por empresarios del sector. La segunda es un cálculo que un grupo de expertos hizo para el periodista de Perfil Rodolfo Barros, cuando en noviembre de 2013 Clarín presentó su plan de adecuación ante la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) después del fallo de la Corte Suprema que lo obligaba a ajustarse a la Ley Audiovisual. El Grupo Clarín, en cambio, ha hecho un estudio de las caídas en la valuación de la empresa según la cotización de sus acciones en bolsa. Empezó con 2.500 millones de dólares en octubre de 2007 y tuvo abruptas bajas durante el conflicto: llegó a valer 300 millones de dólares en2010. Hacia fines de 2014 se había recuperado; alcanzaba los 1.000 millones. En el otoño de 2015, siempre según la cifra del multimedios, superaba los 1.500 millones de dólares.

Martín Sivak, Clarín. La era Magnetto, Segundo Tomo, Prólogo

domingo, 21 de junio de 2015

eso que se nos escapa

De lo que se trata es de comprender el pensamiento como eso que se nos escapa. Una línea de fuga es aprender a pensar y estar siempre en el límite incluso de no pensar. Eso es lo pensado: la idea, la paradoja. Solo pensamos, conocemos en la paradoja, en el intersticio, en lo entremedio. Si no hay ese entremedio no hay pensamiento ni nada. No hay amor. Una canción de Acorazado Potemkin dice: 'si es cierto que lo nuestro se termina, si es cierto que hay que hacerle un final. Entonces quiero que te lleves mi hombro izquierdo, que sin tu pelo no lo voy a usar jamás. Sólo una mitad'. De eso se trata. Si no existe más ese intersticio, si no hay más posibilidad de estar en todos los sentidos a las vez, sin simultaneidad del devenir, no corresponde pensar ni tampoco amar.

Esteban Dipaola, inédito

sábado, 13 de junio de 2015

Hay días en los que río con mi risa triste

Hay días en los que río con mi risa triste. Mi risa equilibrista que cae, me río entonces con el fracaso, risotada de tronco hueco que se mantiene en pie por lo que alrededor florece. 

Hoy soñé con mi abuelo, estábamos capturados. Nos pedían concentración, que tocáramos música y que nos peináramos los unos a los otros. Nos obligaban a construir pianos antiguos de madera. Por las noches nos vendaban las manos para que no crecieran, porque pequeñas y delicadas sirven para llegar hasta las cuerdas. 

Mi madre decidía el lugar de las cosas. El jarrón de acá para allá, el sillón, los cuadros, mi padre. Y cuando yo intentaba crecer, zas – zas, cortaba los caminos de mi pelo. 

Huele a gasolina y hace frío. Tengo miedo de encender el fósforo. Va a llover nieve sucia. Estoy en un pueblo abandonado de Europa del Este, estiro el vestido para taparme. Todo lo que me rodea parece a punto de derrumbarse. Una anciana que lleva una gallina en los brazos tropieza y cae de rodillas. El ave que no sabe volar es arrojada al aire. 

 Natalia Litvinova, Siguiente vitalidad, inédito

sábado, 23 de mayo de 2015

ergo, Dios existe

“Cierro los ojos y veo una bandada de pájaros. La visión dura un segundo o acaso menos; no sé cuántos pájaros vi. ¿Era definido o indefinido su número? El problema involucra el de la existencia de Dios. Si Dios existe, el número es definido, porque Dios sabe cuántos pájaros vi. Si Dios no existe, el número es indefinido, porque nadie pudo llevar la cuenta. En tal caso, vi menos de diez pájaros (digamos) y más de uno, pero no vi nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres o dos. Vi un número entre diez y uno, que no es nueve, ocho, siete, seis, cinco, etcétera. Ese número entero es inconcebible; ergo, Dios existe.” 

domingo, 17 de mayo de 2015

ideas que no se pueden responder

Una idea fuerte comunica al contradictor una parte de su fuerza. Como participa del valor universal del espíritu, se clava y se ingiere en medio de otras ideas adyacentes en el ánimo de aquel contra quién se emplea, que ayudándose de esos pensamientos fronterizos cobra aliento, la completa y la rectifica; de modo que la sentencia final viene a ser obra de las dos personas que discutían. Pero las ideas que no se pueden responder son esas que no son, propiamente hablando, ideas, que no tienen arraigo en nada, que no encuentran punto de apoyo ni rama fraterna en el espíritu del adversario, el cual, en lucha con el puro vacío, no sabe qué contestar. 

Marcel Proust, A la sombra de las muchachas en flor

viernes, 8 de mayo de 2015

algo estuvo ahí, no importa qué, y ya no está

MAYO (VI)


                     Vemos también
plumas de ave sucia, una lata
papel y plástico en cualquier posición, envoltorios
de algo que estuvo, no sé qué, y ya no está


MAYO (VII)

Algo ahí estuvo, no importa qué, y
                       ya no está.


MAYO (VIII)

no importa qué, algo que estuvo no está,
y ni siquiera brilla por su ausencia


MAYO (IV)

Ya no está: envoltorios
                 quedan, ni para
poemas objetivistas sirven, ni para ready mades,
ningún enigma, lo que no está no está, se
                  consumió, consumido fue
por el consumo: no hay — nada — ¿o qué
son — esos — noséquécosa? — ¿algo — más
que nada? — Ni para que les — camine una mosca,
como en un poema de Giannuzzi.
                 Giannuzzi se murió y una mosca
habrá tenido que le camine la calva, es decir
                           es decir, otra vez, nada.


(Daniel Freidemberg, Mayo)

miércoles, 6 de mayo de 2015

mayo

Mayo (XIII)
restos de oscuridad
deja el viento en la luz

Mayo (XIV)
Grumos
de oscuridad
en la
luz, las cosas.

Mayo (XVII)
¿No queda ahí.
en las cosas
en la luz
fría de mayo,
oscuridad?
¿resaca de lo que fue la noche?

Mayo (XXI)
Venida, la luz,
a posarse en las cosas.

(Daniel Freidemberg, Mayo)

viernes, 1 de mayo de 2015

cicatrices del tiempo

No escribas nada si no te arrastró la vida con su peso muerto, si no tienes cicatrices del tiempo que te fueron dejando todos estos días vagabundeados sin ton ni son por los pabellones del gran shopping que es el mundo o si de casualidad o porque estabas distraído no fuiste testigo de cuando a otros los arrasaban, los labraban con todos esos aparatos del demonio que la tecnología cría y seguirá criando hasta completar los objetivos del siniestro plan que algún día sabré exactamente quien diseñó".

Enrique Symns, en Paracaídas & Vueltas, de Andrés Calamaro

jueves, 16 de abril de 2015

el verdadero cementerio es la memoria

En su "Carta a Vicky" -tal vez un texto íntimo, no una de sus cartas polémicas- Walsh contó que estaba en una reunión cuando la radio trasmitió la noticia del operativo donde murió su hija. El locutor pronunció mal el nombre, pero él entendió igual: "Maquinalmente empecé a santiguarme como cuando era chico. No terminé con ese gesto. El mundo estuvo parado ese segundo". Mencionó su aturdimiento. Recordó todas las veces que sintió como suerte excesiva no ser golpeado del modo en el que eran golpeados tantos otros. Se manifestó conocedor, y orgulloso, de las cosas sobre la que ella había vivido y combatido. Le recordó -toda la carta está en segunda persona: descrita a vos- que ella sabía por qué él no podría despedirse: "Nosotros morimos perseguidos, en la oscuridad. El verdadero cementerio es la memoria. Allí te guardo, te acuno, te celebro y quizás te envidio, querida mía".

Antes y después de esas líneas la carta contiene palabras que de alguna manera vuelven ociosas a las demás: "Me quisiste, te quise"; "Hoy en el tren un hombre decía: °Sufro mucho. Quisiera acostarme a dormir y despertarme dentro de un año°. Hablaba por él pero también por mí".

Gabriela Esquivada, Noticias de los Montoneros. 
La historia del diario que no pudo anunciar la revolución.

domingo, 12 de abril de 2015

el riesgo de convertirse en patrulla perdida

Tres semanas después, el 13 de diciembre de 1976, [Rodolfo Walsh] escribió otro documento, más famoso por contener un juicio lapidario: "Nuestra teoría ha galopando kilómetros delante de la realidad. Cuando esto ocurre, la vanguardia corre el riesgo de convertirse en patrulla perdida".

Allí Walsh criticó el "pronunciamiento prematuro sobre el agotamiento del peronismo". Arguyó que, no por haber hecho un paro contra el gobierno peronista, la mayoría había dejado de serio. En el filo del sarcasmo, escribió: "Cabe suponer que las masas están condenadas al uso del sentido común. Forzadas a replegarse ante la irrupción militar, se están replegando hacia el peronismo que nosotros dimos por agotado". Explicó que, antes que el vacío, los peronistas preferían "el terreno malo pero conocido" de "su propia historia, su propia cultura y su propia psicología, o sea los componentes de su identidad social y política". Propuso que Montoneros hiciera lo mismo: que reconociera "una derrota militar que amenaza con convertirse en exterminio", subsumieran "la resistencia montonera como parte de la resistencia popular" y no pretendiera liderarla, definiera "la seguridad individual y colectiva como criterio dominante en la resistencia".

Solo le hicieron caso en otro punto: sacar del país a la Conducción Nacional y las figuras históricas.

Gabriela Esquivada, Noticias de los Montoneros. 
La historia del diario que no pudo anunciar la revolución.

sábado, 11 de abril de 2015

una radiografía del fracaso del montonerismo

Por entonces [1976] Walsh había iniciado un repliegue personal. Abandonó lo que llamaba el "territorio cercado" de Buenos Aires y, con la falsa identidad de un profesor inglés jubilado, que llevaba el mismo apellido -Freyre- que el personaje que fingió ser durante la investigación de Operación Masacre, había comprado una casa en San Vicente. Allí escribió las críticas que el ensayista Nicolás Casullo llamó "una radiografía del fracaso del montonerismo en el proceso nacional". Para Casullo, las opiniones de Walsh apuntaban más allá del aniquilamiento militar que la Conducción Nacional [de Montoneros] se negaba a ver: "Patentizan una derrota previa y mucho más decisiva, de carácter político. Un derrumbe de concepciones que se venía dando como paulatino proceso, en el marco de la desarticulación general del proyecto popular".

El primer texto, del 23 de noviembre de 1976, respondía a un documento de la Conducción Nacional de dos semanas antes. Criticaba el militarismo ("Acá el problema es político y el lenguaje militarista no sirve"), el triunfalismo ("Decidimos el fracaso total de los planes del enemigo y seguimos subestimándolo"; "Nos están dando muy duro"), el aislamiento (los militares "ya estaban aislados y consiguieron aislarnos a nosotros, planteando una lucha de aparatos que no podemos bancar")) y la "desmedida ambición de poder" de Montoneros: "Tenemos que irnos organizando en la lucha sin delirios de grandeza y pensando en plazos largos". (Completo acá)

Gabriela Esquivada, Noticias de los Montoneros. 
La historia del diario que no pudo anunciar la revolución.

miércoles, 8 de abril de 2015

cuando ya era historia

Durante 1976 [Rodolfo] Walsh presentó a "sus responsables dentro de la organización [Montoneros], la cual no dio respuesta, documentos críticos para "modificar una política que, según él, llevaba al aniquilamiento", escribió [Lilia] Ferreira.

Uno de los miembros de la Conducción Nacional elogió, cuando el tema ya era historia, las objeciones de Walsh sobre sus directivas: "La de él fue una de esas pocas voces que, en esos momentos, comprendieron cabalmente el meollo de los caminos equivocados que estábamos recorriendo". En su libro La otra historia, Perdía abundó: "Sus principales críticas estaban concentradas en el excesivo optimismo que revelaba una escasa autocrítica y poco realismo". En el momento, sin embargo, las ignoró igual que sus pares.

Gabriela Esquivada, Noticias de los Montoneros. 
La historia del diario que no pudo anunciar la revolución.

martes, 7 de abril de 2015

el terror se basa en incomunicación

En diciembre de 1976, buscando un método alternativo a la circulación de las noticias por los medios, [Rodolo Walsh] creó la Cadena Informativa, que constaba de "textos breves, de una o a lo sumo dos carillas, fáciles de reproducir", según Verbitsky, que se enviaban "a personas de distintas actividades, una o dos veces por mes". Al pie del primer parte explicó:

"Cadena Informativa puede ser usted mismo, un instrumento para que usted se libere y libere a otros del terror. Reproduzca esta información por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad".


Gabriela Esquivada, Noticias de los Montoneros. 
La historia del diario que no pudo anunciar la revolución.

viernes, 3 de abril de 2015

no se resignaban al silencio

Si en las cartas, firmadas con su nombre y su número de documento, (Rodolfo) Walsh manifestó la decisión de recuperar su acción como escritor (como individuo y no como militante), mantuvo en paralelo una estructura colectiva para hacer circular la información que, contra la negación que millones de personas emplearon para sobrevivir o dejar hacer el mal, se conocía. En su prólogo a la compilación de los cables de ANCLA y el puñado de partes de Cadena Informativa, Verbitsky señaló que estos textos "miden el nivel de información que poseían las redacciones de Buenos Aires, donde los sobres se recibían con puntualidad". Muchos de los datos, agregó "habían sido aportados por periodistas que no podían publicarlos pero no se resignaban al silencio" (Una experiencia de difusión clandestina y participación popular" en Rodolfo Walsh y la prensa clandestina, Ediciones de la Urraca, Buenos Aires, 1985).

Walsh contabilizaba los habeas corpus que aparecían, durante los primeros meses de la dictadura, en las secciones de actualidad judicial: eran listas parciales de desaparecidos. "Reunió a un mínimo grupo de periodistas decididos y armó una extensa red de informantes", escribió Verbitsky, uno de ellos. "Varios lo pagaron con su vida".

Gabriela Esquivada, Noticias de los Montoneros. 
La historia del diario que no pudo anunciar la revolución.

miércoles, 1 de abril de 2015

walsh le dijo a lilia: "nos vamos"

A los pocos días de esa tapa, con (el diario) Noticias clausurado sin esperanza de reapertura, Walsh le dijo a (Lilia) Ferreyra: "Nos vamos". Dejaron el departamento de la calle Tucumán y vivieron en casas de amigos hasta que ella consiguió un pequeño ambiente en Palermo, donde quedaron hasta fines de 1976.

Walsh se opuso a otro proyecto de prensa montonera (Información) que sólo sacó un número antes del golpe. Tenía otras ideas sobre la comunicación en tiempos de derrota. Había decidido escribir "cartas polémicas" -como las llamaba- y enviarlas por correo a las redacciones de los grandes medios y a los corresponsales extranjeros. La más famosa, la "Carta abierta de un escritor a la Junta Militar", se publicó por primera vez el 19 de abril de 1977, con Walsh ya muerto, en el número 2 de Circular de Contrainformación, de Montoneros. El texto abría:

El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.

Gabriela Esquivada, Noticias de los Montoneros. 
 La historia del diario que no pudo anunciar la revolución.

martes, 31 de marzo de 2015

el fusilado

Las marcas que [Rodolfo] Walsh dejó en [el diario] Noticias son visibles. Las coberturas de los problemas diarios de un argentino trabajador o el seguimiento de los abusos policiales crecientes.; el texto que, bajo el título "Dolor" (idea de Bonasso), ubica la noticia de la muerte de Perón en esos tiempos arduos; la serie de notas sobre "la revolución palestina", que provocaron una respuesta de la Embajada de Israel en Buenos Aires. Pero Walsh está sobre todo en dos tapas que recurren a las palabras clave de Operación Masacre para contar los crímenes del gobierno peronista contra su militancia descarrilada.

La primera, del 9 de febrero de 1974, en vida de Perón, se titulaba "El caso del fusilado" y denunciaba el hallazgo del cadáver de Julio César Fumarola. El fotógrafo, que combinaba su estudio publicitario con la imagen periodística y la actividad gremial, había sido secuestrado por parapoliciales y había aparecido, con signos de tortura y destrozado a balazos -la firma de la Triple A-, en los bosques de Ezeiza.

La segunda fue la penúltima edición de Noticias, el número 265 del 26 de agosto [de 1974]. Perón había muerto y la clausura del diario de los Montoneros era cuestión de horas. La cobertura de un homicidio múltiple de la Triple A reconocía abiertamente su filiación en el texto que ocupó la tapa, sin fotos, bajo el único título "Testimonio exclusivo del sobreviviente del basural / Habla el fusilado":

"Carlos Baglietto, el único sobreviviente del fusilamiento producido en los basurales de Quilmes el pasado miércoles 21, mantuvo una entrevista exclusiva con Noticias.
El encuentro se produjo pocas horas después de la inhumación de los restos de Pablo van Lierde, a quien sus compañeros apodaban 'el Gringo', y a veinticuatro horas del sepelio de Eduardo Beckerman, el joven de la UES bautizado como 'el Roña' por sus amigos. Los dos murieron en esta nueva 'operación masacre' producido en un descampado de Quilmes.
Como en 1956, cuando los basurales de José León Suárez sirvieron de escenario para acabar con la vida de seis peronistas, como en Trelew hace dos años, ahora también la suerte ha querido que alguien sobreviva para testimoniar acerca de una realidad que, como ayer, vuelve a doler sobre la carne del pueblo peronista".

Gabriela Esquivada, Noticias de los Montoneros. La historia del diario que no pudo anunciar la revolución. 
(El diario Noticias apareció durante 9 meses, desde fines de 1973 hasta agosto de 1974, 
hasta ser clausurado por el gobierno de María Estela Martínez, viuda de Perón)

sábado, 28 de marzo de 2015

un amenazante mundo exterior

Me llaman Rodolfo Walsh. Cuando chico, ese nombre no terminaba de convencerme: pensaba que no me serviría, por ejemplo, para ser presidente de la República. Mucho después descubrí que podía pronunciarse como dos yambos aliterados, y eso me gustó.

Nací en Choele–Choel, que quiere decir “corazón de palo”. Me ha sido reprochado por varias mujeres.

Mi vocación se despertó tempranamente: a los ocho años decidí ser aviador. Por una de esas confusiones, el que la cumplió fue mi hermano. Supongo que a partir de ahí me quedé sin vocación y tuve muchos oficios. El más espectacular: limpiador de ventanas; el más humillante: lavacopas; el más burgués: comerciante de antigüedades; el más secreto: criptógrafo en Cuba.

Mi padre era mayordomo de estancia, un transculturado al que los peones mestizos de Río Negro llamaban Huelche. Tuvo tercer grado, pero sabía bolear avestruces y dejar el molde en la cancha de bochas. Su coraje físico sigue pareciéndome casi mitológico. Hablaba con los caballos. Uno lo mató, en 1945, y otro nos dejó como única herencia. Este se llamaba “Mar Negro”, y marcaba dieciséis segundos en los trescientos: mucho caballo para ese campo. Pero ésta ya era zona de la desgracia, provincia de Buenos Aires.

Tengo una hermana monja y dos hijas laicas.

Mi madre vivió en medio de cosas que no amaba: el campo, la pobreza. En su implacable resistencia resultó más valerosa, y durable, que mi padre. El mayor disgusto que le causo, es no haber terminado mi profesorado en letras.

Mis primeros esfuerzos literarios fueron satíricos, cuartetas alusivas a maestros y celadores de sexto grado. Cuando a los diecisiete años dejé el Nacional y entré en una oficina, la inspiración seguía viva, pero había perfeccionado el método: ahora armaba sigilosos acrósticos.

La idea más perturbadora de mi adolescencia fue ese chiste idiota de Rilke: si usted piensa que puede vivir sin escribir, no debe escribir. Mi noviazgo con una muchacha que escribía incomparablemente mejor que yo me redujo a silencio durante cinco años. Mi primer libro fueron tres novelas cortas en el género policial, del que hoy abomino. Lo hice en un mes, sin pensar en la literatura aunque sí en la diversión y en el dinero. Me callé durante cuatro años más porque no me consideraba a la altura de nadie. Operación Masacre cambió mi vida. Haciéndola, comprendí que además de mis perplejidades íntimas, existía un amenazante mundo exterior. Me fui a Cuba, asistí al nacimiento de un orden nuevo, contradictorio, a veces épico, a veces fastidioso. Volví, completé un nuevo silencio de seis años. En 1964 decidí que en todos mis oficios terrestres, el violento oficio de escritor era el que más me convenía. Pero no veo en eso una determinación mística. En realidad, he sido traído y llevado por los tiempos; podría haber sido cualquier cosa, aun ahora hay momentos en que me siento disponible para cualquier aventura, para empezar de nuevo, como tantas veces.

En la hipótesis de seguir escribiendo, lo que más necesito es una cuota generosa de tiempo. Soy lento, he tardado quince años en pasar del mero nacionalismo a la izquierda; lustros en aprender a armar un cuento, a sentir la respiración de un texto; sé que me falta mucho para poder decir instantáneamente lo que quiero, en su forma óptima; pienso que la literatura es, entre otras cosas, un avance laborioso a través de la propia estupidez.