viernes, 28 de diciembre de 2018

esa tormenta me dio miedo

De pronto me acordé de algo. Proyectábamos hace algunos años La orilla que se abisma en un pueblo de Entre Ríos. El público era variado, algunos habían leído la poesía de Juan L. Ortiz, otros no. No eran demasiados los espectadores, unos veinte. Quizás por eso pude prestarle atención a una mujer, de unos setenta años, en el fondo de la sala, que permaneció inmóvil durante el rato que duró la charla posterior. Parecía prestar atención a los comentarios, pero también ajena a todo, como hundida en un estado indescifrable. Terminó la charla, la mujer se acercó y me dijo: "Toda mi vida viví en el campo... esa tormenta me dio miedo". Se refería a una pequeña secuencia de la película. No dijo nada más, me miró unos instantes y se fue. Ahora pienso en el poder afectivo de la lluvia, de su ligazón emocional con todos nosotros. Hay algo primario en ese vínculo con la naturaleza, un modo de estar a merced de, una forma de intemperie. La lluvia despliega en nosotros un saber de características dobles, ancestral y arcaico, por un lado: personal por otro.

Gustavo Fontán, "Lluvias", Marzo de 2015, El lago helado

domingo, 23 de diciembre de 2018

condición de combate

Hay una condición de combate que aleja toda duda, una condición de combate, por tanto, que hace que el combatiente sea verdaderamente alegre y desenvuelto; y la condición es ésta: que cuando pierde, vence.'

Discursos Edificantes, Søren Kierkegaard, 1844

sábado, 22 de diciembre de 2018

pare de sufrir: piense

Las refutaciones del neoliberalismo no están hechas, hay que hacerlas. Una de nuestras tareas siempre pendientes es comprender la realidad y comunicar esas comprensiones que vamos conquistando. Es una cuestión no solo racional sino también política. Si ellos apuestan por la posverdad y la eficacia de la voluntad de poder, la verdad siempre nos está esperando. Hay que entender la lógica de los movimientos que hace el enemigo, pero no asumirla como propia. No solo para interpretar el mundo sino también para cambiarlo. Menos Nietzsche y más Sócrates/Marx.

viernes, 21 de diciembre de 2018

la opresión del pensamiento débil

En esta época está muy extendido: está lleno de sujetes cuya principal tesis parece ser que hay que respetar al que piensa distinto, pero cuando aparece alguien que piensa distinto a elles, se sienten ofendides y te reclaman que respetes a le que piensa distinto. En el fondo lo único que quieren es que todes piensen lo mismo.