domingo, 28 de mayo de 2017

sensaciones de un domingo en cana

"¿Sabeis qué me gustaría
conseguir como poeta?
Poder cantar y oir
lo que nadie oye."
Goethe

La sensación cuando termina la visita se puede comparar a la de tirarse en un volcán de amargura en erupción.

Es cuando quisiera congelar el tiempo tan sólo para degollar con un pedazo de vidrio todas las yugulares de cada uno de los guardias. ¿Cuál es la felicidad de transformar en un cubito de hielo la vida, qué mejoría trae a sus penurias el sentirse autoridad? Es la idea en la que continuamente se cae.
Pero no hay buenos, ni malos. Todos son hormigas de la fábrica del machete, nunca vi un espejo tan grande (casi del tamaño de nuestro continente) por el que miran la extraña mutación de su futuro muerto.

Díganle a mi espalda violeta y verde y a mis tibias fragmentadas que ellos son simplemente mercenarios de un sistema.
Nunca imaginé que llegaría a odiar tanto el escuchar apellidos y mucho menos que me tatuarían un 653 en la nuca.
Pero igual, no dejo que me autopcien los discursos. El resentimiento es simplemente el alcohol que bebe esta soledad obligatoria.

Quzás el mejor momento de las dos horas semanales que paso con mi familia sea cuando veo a las rejas convertirse en plantas enredaderas. Pero bueno, lamentablemente, uno termina acostumbrándose a que te absorba las venas una aspiradora capitalista... de todos modos, tiene su instante gratificante hacerle trampa al patrón eterno y ponerse veneno zapatista en la sangre. ¡Hello Mister!

Nadie conoce la belleza (sólo comparable al amanecer de los incas) de morirse de una sobredosis de abstinencia sexual y reencarnar al otro día en un asesino invisible.
¿Por qué será que todos mis heroes se enamoran del suicidio?

Mi mamá ya debe haber llegado a mi casa, qué lástima, ella nunca se va a dar cuenta que hoy, luego de tres años, se recibió de astronauta carcelaria.

Camilo Blajaquis, La venganza del cordero atado

1 comentario:

Carolina Cabrera dijo...

Qué lindo que escribe Cesar, cuando fui a Red Colegiales a ver Exomologesis me traje este libro y lo leí esa misma noche. Me gusta mucho.
Ayer fue a mostrar y hablar otras de sus películas pero yo no pude ir. Una pena por que siempre es un placer escucharlo.