miércoles, 15 de marzo de 2017

aunque no se vea

«El amor lo cree todo»; porque creerlo todo consiste precisamente en presuponer, aunque no se vea, sí, aunque se vea lo contrario, que el amor está, a pesar de todo, presente en el fundamento, incluso tratándose del que se ha extraviado, incluso del corrompido, incluso del que está lleno de odio. Precisamente es la desconfianza la que elimina los cimientos cuando presupone que el amor no está presente; por eso la desconfianza es incapaz de edificar. «El amor lo espera todo»; pero esperarlo todo consiste seguramente en presuponer, aunque no se vea, sí, aunque se vea lo contrario, que el amor está, a pesar de todo, presente en el fundamento y que no podrá menos que manifestarse, incluso tratándose del extraviado, del que se ha desencaminado, incluso del que se perdió.

Søren Kierkegaard, Las obras del amor