viernes, 20 de enero de 2017

piglia, lunes 6

Por fin este mes va a aparecer el número 1 de Literatura y sociedad. El editorial que escribí trata de ser una crítica a los estereotipos de la izquierda. Su inutilidad define un modo de ver el mundo. El peronismo parece ser el punto ciego de la mirada histórica. El segundo punto consiste en oponerse a la noción de "literatura comprometida" porque arrastra una postura individualista; se trata, en cambio, de pensar a la literatura como una práctica social y ver qué función tiene en la sociedad. Por ejemplo, qué función tiene la ficción, etc. La idea sartreana de que cada obra individual debe responder sobre la responsabilidad del arte es ridícula y paraliza cualquier acción. La pregunta de Sartre, ¿qué puede La náusea ante un chico que se muere de hambre?, es moralizante y es un sofisma. Nada que un individiduo aislado haga por sí mismo, en soledad, puede hacer nada por un chico que se muere de hambre. Es la misma lógica que usa la derecha cuando exige más represión y la justifica con la pregunta: ¿qué haría usted ante un delincuente que quiere matar a su hijo? Si la respuesta fuera individual, no habría otra cosa que estupefacción y actitudes "personales" (que no hacen otra cosa que cambiar de tema). ¿Qué puede hacer un hombre ante la injusticia del mundo? Juntarse con otros que buscan modos de actuar no-individuales. Salir del yo y de la conciencia subjetiva, ése es el camino de Marx y Wittgenstein. En un caso es la clase y en el otro son los juegos del lenguaje los que condicionan la acción política. La eficacia -la respuesta- no puede ser individual.

Ricardo Piglia, Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación, 14, Diario 1965