viernes, 23 de septiembre de 2016

anonimato de la burguesía

Este anonimato de la burguesía, se vuelve aún más notable cuando se pasa de la cultura burguesa propiamente dicha a sus formas desplegadas, vulgarizadas, utilizadas, a lo que podríamos llamar la filosofía pública, la que alimenta la moral cotidiana, las ceremonias civiles, los ritos profanos, en una palabra, las normas no escritas de la vida de relación en la sociedad burguesa. Es una ilusión reducir la cultura dominante a su núcleo inventivo: existe también una cultura burguesa de puro consumo. Toda Francia está anegada en esta ideología anónima: nuestra prensa, nuestro cine, nuestro teatro, nuestra literatura de gran tiraje, nuestros ceremoniales, nuestra justicia, nuestra diplomacia, nuestras conversaciones, la temperatura que hace, el crimen que se juzga, el casamiento que nos conmueve, la cocina que se sueña tener, la ropa que se lleva, todo, en nuestra vida cotidiana, es tributario de la representación que la burguesía: se hace y nos hace de las relaciones del hombre y del mundo. Estas formas "normalizadas" llaman poco la atención si se compara la dimensión de su amplitud; su origen puede perderse con facilidad; gozan de una posición intermedia: al no ser ni directamente políticas, ni directamente ideológicas, viven apaciblemente entre la acción de los militares y las conflictos de los intelectuales; más o menos abandonadas por unos y otros se incorporan a la masa enorme de lo indiferenciado, de lo insignificante, en suma; de la naturaleza.

Roland Barthes, Mitologías

viernes, 16 de septiembre de 2016

ninismo

El ninismo. Llamo así a esa figura mitológica que consiste en plantear dos contrarios y equiparar el uno con el otro a fin de rechazarlos a ambos (No quiero ni esto ni aquello). Es más bien una figura de mito burgués pues se parece a una forma moderna de liberalismo. Volvemos a encontrar aquí la figura de la balanza: lo real primero es reducido a análogos; después se lo pesa; por fin, comprobada la igualdad, uno se lo saca de encima. También aquí encontramos una conducta mágica: cuando es incómodo elegir, no se da la razón a ninguna de las dos partes; se huye de lo real, que resulta intolerable, reduciéndolo a dos contrarios que se equilibran por el solo hecho de haberlos vuelto formas, aliviados de su peso específico. El ninismo puede tener formas degradadas: en astrología, por ejemplo, los males van seguidos de bienes equivalentes; son siempre prudentemente predichos en una perspectiva de compensación: un equilibrio terminal inmoviliza los valores, la vida, el destino, etc.; no hay que elegir....

Roland Barthes, Mitologías

miércoles, 7 de septiembre de 2016

la danza que goza al salpicar sangre

Muchos cuerpos bailan
en el carnaval de la mano dura,
esa danza que disfruta salpicar sangre,
que experimenta el éxtasis en la vigilancia y el castigo.
En esta y todas las semanas
mataron a 3 pibes acá en la villa donde vivo
(3 negros de mierda según la doxa sierva)
todos amigos que regalaron su testimonio
a esta quietud que ronda en lo inerte
escribiendo en ¿Todo Piola?
actuando en mis películas,
ninguno superaba los 18 años.
Como acostumbra el espesor de la historia
la burguesía no puede permitir a los pobres
ser mano de obra en el arte,
a lo sumo decorado,
garantía de investigaciones antropologicas
a lo sumo un arte que reproduzca
la moral de la eterna desigualdad
a lo sumo será objeto exótico
a retratar por otras manos.
Debe sentir culpa por ser pobre,
el es el dueño absoluto de las escobas
el que justifica el sueldo de muchos periodistas.
A lo sumo debe custodiar orgulloso las posesiones
que nunca serán suyas,
agradecer lamiendo pies las migajas
que consiga en alguna limpieza de conciencia,
en alguna caridad aleatoria.
Mis 27 años de vida fueron de muerte.
Y seguirán muriendo. Mi temple no se perturba.
Sobre las ruinas del futuro
se construye un solido presente.
Las muertes se multiplican
corazones reducidos a una estadistica
el resultado es la ausencia del amor
hay muertes que generan "debate"
y otras que no.
Jerarquía nupcial,
el mercado hasta en la morgue
hasta en los gusanos de tu cuerpo
se manifiesta la lucha de clases.
Las muertes de los pobres son ejemplificadoras,
ejecutoras de justicia,
merecidas y partes del karma
el que quiere puede,
decía Mussolini eufórico y rabioso
matar al enemigo de las villas
pastilla aliviadora para el cáncer de la indiferencia.
-¿Mañana vuelve el sol?
-Dicen que si.
-Entonces es posible otro valle.
Una valle sin Mussolinis explícitos ni moleculares.

César González, 6/7/2016