sábado, 30 de julio de 2016

nosotros, los extremos

Los príncipes europeos tendrían que meditar realmente acerca de si pueden prescindir de nuestro apoyo. Nosotros, inmoralistas, somos hoy el único poder que no necesita aliados para llegar a la victoria: por eso somos, con mucho, los más fuertes entre los fuertes. Ni siquiera necesitamos la mentira: ¿qué otro poder podría prescindir de ella? Una fuerte seducción lucha por nosotros, quizás la más fuerte que haya: la seducción de la verdad... ¿de la verdad? ¿Quién me ha puesto esta palabra en la boca? Pero ya la vuelvo a sacar, desdeño la orgullosa palabra: no, tampoco la necesitamos a ella, llegaríamos al poder y a la victoria también sin la verdad. El encanto que lucha por nosotros, el ojo de Venus que cautiva y enceguece hasta a nuestros enemigos, es la magia del extremo, la seducción que ejerce todo extremo: nosotros, inmoralistas, somos los extremos. 

 Federico Nietzsche, La voluntad de poder

miércoles, 20 de julio de 2016

dónde hay un lugar fuera

Benjamin plantea que uno de los efectos de los medios de masas es que la distinción entre ficción y realidad ha dejado de estar clara. Cuando en "La obra de arte en la era de la reproducción técnica" señala que el objeto auténtico y la experiencia auténtica se han borrado, está diciendo que la reproducción y los medios de masas han borrado el límite claro y clásico entre una experiencia ficcional y una experiencia verdadera. Esta suerte de indecisión entre el carácter construido y ficcional de lo real y el carácter real de un hecho real es un efecto de los medios de masas; en ese espacio, no hay un lugar a partir del cual establecer la distinción con claridad. Pero no significa que no exista, como suele plantear cierta crítica neoconservadora que tiende a decir que todo es ficción. No es que todo sea ficción, sino que, en los medios de masas, todo parece ficción. Eso sucede en el interior de los medios de masas, no en todos lados como suele asegurarse. El problema es dónde hay un lugar fuera del espacio de los medios de masas.

Ricardo Piglia, Las tres vanguardias. Saer, Puig, Walsh, 10 de septiembre de 1990

sábado, 2 de julio de 2016

lou andreas sobre nietzsche

Lo común a los dos es el fundamental rasgo religioso de nuestra naturaleza, el cual quizás ha hecho su irrupción en nosotros con tanta fuerza porque somos incrédulos en el sentido más extremo. En el incrédulo la experiencia religiosa no puede referirse a ningún Dios y ningún cielo fuera de sí, donde puedan saldar sus cuentas las fuerzas formadoras de la religión, tales como la debilidad, el miedo y la codicia. En el incrédulo, la necesidad religiosa que ha surgido a través de la religión, por así decirlo, puede ser arrojada de nuevo a uno mismo, convertirse en fuerza heroica de su esencia, en el impulso de la propia entrega a un gran fin.

Lou Andreas Salomé sobre Friedrich Nietzsche
citado en R. Safranski, Nietzsche. Biografía de un pensamiento