viernes, 27 de mayo de 2016

el camino más alto y más desierto

Demencia:
El camino más alto y más desierto.
Oficios de las máscaras absurdas; pero tan humanas.
Roncan los extravíos;
tosen las muecas
y descargan sus golpes
afónicas lamentaciones.

Semblantes inflamados;
dilatación vidriosa en los ojos
en el camino más alto y más desierto.

Se erizan los cabellos del espanto.

La mucha luz alaba su inocencia.

El patio del hospicio es como un banco
a lo largo del muro.
Jacobo Fijman, Molino rojo

jueves, 26 de mayo de 2016

a la luz de alma crece tu alma, crece mi alma

Ha entrado la noche,
la noche de los días con sus noches, la tierras
frías y los bosques muertos.

Ha entrado la noche de la carne y de los sentidos,
la noche de las tierras caídas y los cielos muertos.

A la luz de alma crece tu alma, crece mi alma:
a la luz del alma padecemos en cosas,
y tu pavor en mi pavor, y mi pavor en tu pavor,
toda tu soledad, toda mi soledad.

Ha entrado la noche:
y yo rezo en tu canto,
tu canto en la oración en la noche de los sentidos.

Tu corazón se enciende en tu esperanza;
mi corazón se enciende en mi esperanza.

En sí se gozan las lunas de sueño y los soles de paz
de tu alma y mi alma.

Asidas con tus manos lunas de amor; asidos con tus manos
soles de amor.
Jacobo Fijman, Estrella de la mañana, XVI (1931)

miércoles, 25 de mayo de 2016

el otro

Tarde de invierno.
Se desperezan mis angustias
como los gatos;
se despiertan, se acuestan;
Abren sus ojos turbios
y grises;
abren sus dedos finos
de humedad y silencios detallados.
Bien dormía mi ser como los niños,
y encendieron sus velas los absurdos!
Ahora el otro está despierto;
Se pasea a lo largo de mi gris corredor,
y suspira en mis agujeros,
y toca en mis paredes viejas
un sucio desaliento frío.
¡La esperanza juega a las cartas
con los absurdos!
Terminan la partida
tirándose pantuflas.
Es muy larga la noche del corazón.

Jacobo Fijman, Molino rojo