domingo, 30 de agosto de 2015

cuando la luna salga

Te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra.

Te mataré mañana poco antes del alba
cuando estés en el lecho, perdida entre los sueños
y será como cópula o semen en los labios
como beso o abrazo, o como acción de gracias.

Te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra
y en el pico me traiga la orden de tu muerte
que será como beso o como acción de gracias
o como una oración porque el día no salga.

Te mataré mañana cuando la luna salga
y ladre el tercer perro en la hora novena
en el décimo árbol sin hojas ya ni savia
que nadie sabe ya por qué está en pie en la tierra.

Te mataré mañana cuando caiga la hoja
decimotercera al suelo de miseria
y serás tú una hoja o algún tordo pálido
que vuelve en el secreto remoto de la tarde.

Te mataré mañana, y pedirás perdón
por esa carne obscena, por ese sexo oscuro
que va a tener por falo el brillo de este hierro
que va a tener por beso el sepulcro, el olvido.

Te mataré mañana cuando la luna salga
y verás cómo eres de bella cuando muerta
toda llena de flores, y los brazos cruzados
y los labios cerrados como cuando rezabas
o cuando me implorabas otra vez la palabra.

Te mataré mañana cuando la luna salga,
y al salir de aquel cielo que dicen las leyendas
pedirás ya mañana por mí y mi salvación.

Te mataré mañana cuando la luna salga
cuando veas a un ángel armado de una daga
desnudo y en silencio frente a tu cama pálida.

Te mataré mañana y verás que eyaculas
cuando pase aquel frío por entre tus dos piernas.

Te mataré mañana cuando la luna salga
te mataré mañana y amaré tu fantasma
y correré a tu tumba las noches en que ardan
de nuevo en ese falo tembloroso que tengo
los ensueños del sexo, los misterios del semen
y será así tu lápida para mí el primer lecho
para soñar con dioses, y árboles, y madres
para jugar también con los dados de noche.

Te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra.

Leopoldo María Panero, "Proyecto de un beso", dedicado a su madre, Felicidad Blanc

martes, 25 de agosto de 2015

el arte de perder se domina fácilmente

El arte de perder se domina fácilmente;
tantas cosas parecen decididas a extraviarse
que su pérdida no es ningún desastre.
Pierde algo cada día. Acepta la angustia
de las llaves perdidas, de las horas derrochadas en vano.
El arte de perder se domina fácilmente.
Después entrénate en perder más lejos, en perder más rápido:
lugares y nombres, los sitios a los que pensabas viajar.
Ninguna de esas pérdidas ocasionará el desastre.
Perdí el reloj de mi madre. Y mira, se me fue
la última o la penúltima de mis tres casas amadas.
El arte de perder se domina fácilmente.
Perdí dos ciudades, dos hermosas ciudades. Y aun más:
algunos reinos que tenía, dos ríos, un continente.
Los extraño, pero no fue un desastre.
Incluso al perderte (la voz bromista, el gesto
que amo) no habré mentido. Es indudable
que el arte de perder se domina fácilmente,
así parezca (¡escríbelo!) un desastre.

(Gracias Eva Turun Barrere)

viernes, 21 de agosto de 2015

si en la oscura noche

...ese tema lo hice una vez que tábamos grabando con el Kinto en Sondor y hubo un problema técnico. Entonces fueron todos pa dentro del estudio a ver qué pasaba y discutir de la cosa, y yo me quedé jodiendo con el piano. Yo me quedé solo y me trabajé un negro sentimental, así, blusero. No sé, una película mía, un sentimiento totalmente íntimo, ni pa mostrarle a nadie ni tenía nada. Y no sé cómo Mateo, desde adentro de la cabina, el loco sabía lo que yo estaba haciendo. Es brutal. El loco capta las cosas de sensibilidad dentro del corazón, ¿viste? Cuando volvieron seguimos grabando. Y después en la Musicasión, que habían pasado varios días, apareció un bache. Faltó un tipo que estaba en un boliche y no había tiempo de ir a buscarlo, y estaba el teatro lleno de gente. Y a Mateo se le ocurrió: "Loco, hacé aquel tema que hiciste en el estudio" y me tiró pal medio del escenario. Y yo entré así, la gente me entró a aplaudir, y me metí de nuevo: "¡¿Pero vos tas loco?! ¡¿De qué me estás hablando, anormal?! ¡Pero yo no tengo ni idea de lo que hice en el estudio! 'Si en la oscura noche'... ¿Qué es eso?, no existe, una bajadita en la menor...". Eso era mucho para mí, ya que yo también era medio pendejo, ¿viste? ¡Tocar el piano! Había terrible piano de cola, era lo único que había en el escenario, y apagaron todas las luces y el loco me metió de cabeza y me obligó, como quien dice. Y bueno, me fui caminando, me senté en el nopia, y te juro, loco, me temblaban las piernas. Digo: "¿Pero qué voy a hacer acá?". Apareció el otro maestro, rápidamente -Buscaglia-, levantó la tapa del piano, trajo un foco rojo y lo puso pegado en la tapa que me daba a mí que dicen que de afuera se veía que mataba. Ahí, claro, ya viste, el teatro todo negro, lleno de gente, esperando que yo hiciera algo, y yo con un piano de cola y un foco rojo, dije: "¡Chau, soy Ray Charles, loco!" ¿Qué más remedio? Y le hice una improvisación al tema, arranqué a tratar de acordarme, y más que acordarme, de meterme en esa misma sintonía de aquel día. Y ta, me canté la primera parte. Y digo: "Ta, acá hay que meter un solo", y me metí un solo de piano. ¡Yo no podría solear ahora ni nunca, es un atrevimiento! Metí un solo de piano, arranqué con la otra parte, e hice todo un final así, "pran", y me bajé y bueno: "Ahora me van a tirar con tomates". Y la gente se murió, ¿no? Me di toda la vuelta por detrás del escenario, me encontré con Mateo, dimo un abrazo y no sé qué, y me asomo y seguían aplaudiendo. Yo no podía creer. Esas cosas tenían las Musicasiones. No fue un mojo mío ni un carajo. Era la Musicación. Era ese momento. Era el público, ¿viste? Y era Mateo con su antena. Me cago en las parabólicas, loco. Es impresionante lo que ve y lo que describe ese tipo. El loco me hizo que estuviera en un disco y todo con algo que yo no sabía ni lo que era, ¿me entendés?


lunes, 17 de agosto de 2015

Viva Mateo

Mateo fue tal vez uno de los pocos músicos que, sin proponérselo, puso a la política en su lugar, un sistema que está viciado con demasiados políticos "méndigos" del voto. Estuvo al margen, negoció todo MENOS su música, siquiera una nota, un respiro. Es un ejemplo casi mítico, pero real, de lo que pretendería un cancionista que desea arte en su quehacer. Escucho lo que editó Mateo y también lo que salió póstumamente. Escribe de manera totalmente distinta a sus congéneres, armoniza de otra manera, canta totalmente aparte, arregla y graba al margen. Logró ser lo más montevideano siendo él mismo, no puedo concebir la música urbana del sur del país sin un antes y un después de Mateo. También considero que fue el percusionista más interesante, con más feeling que yo haya escuchado. Diría que me siento contento y agradecido por ser uruguayo, en el sentido de casi no uruguayo, pero lo suficiente como para que, tardíamente, haya podido conocer a este tipo que es sin dudas el músico que más me interesa en el planteo. En el Uruguay, de los que hicieron real antropofagia, para mí, fue el que llegó más lejos, desconstruyendo todo todo lo que suena en la vuelta, rehaciéndolo a su modo al punto que sus ingredientes no parecen ser los mismos, rompe la prisión que le debemos a Bach referente a lo temperado sin irse del código. Logra ser loado por quien no conoce demasiado su obra y también por quien la conoce profundamente. Es pop siendo a la vez lo antipop. Callado la boca se comió lo peor del proceso militar sin poder tocar, siendo apaleado y maltratado por las patrullas de turno y sin el apoyo de los militantes organizados porque era orejano, al margen, era totalmente anarco al punto de no ser ni siquiera anarquista. Viva Mateo.

domingo, 9 de agosto de 2015

títeres, montaña rusa y NIRVANA

Me siento como un cretino escribiendo sobre mí mismo como si fuera un ícono semidivino del pop rock americano o un producto confeso, un pobre diablo dispuesto en cualquier momento a meterse una sobredosis, tirarse de un tejado totalmente ido, volarse la tapa de los sesos o las tres cosas a la vez. ¡Dios santo, no soportó el éxito! ¡El éxito! ¡Y me siento tan increíblemente culpable! Por haber abandonado a mis verdaderos colegas, a los que son fieles de verdad, a los que ya nos seguían hace unos años. Dentro de diez años, cuando NIRVANA sea un grupo tan memorable como Kagagoogoo, ese mismo porcentaje reducidísimo vendrá a vernos a nuestros shows de reunión esponsoreados por una marca de pañales para la incontinencia, donde ya gordos y pelados intentaremos todavía hacer RAWK en parques de diversiones. Sábados de teatro de títeres, montaña rusa y NIRVANA.

Kurt Cobain, Diarios

sábado, 8 de agosto de 2015

no tengo una pistola

Vení como estés - como estabas
como quiero que estés
como un amigo como un amigo
como un viejo enemigo
tomate tu tiempo
apurate
vos elegís
no te atrases
descansá
como un amigo
como un viejo recuerdo ah
vení embarrado
desinfectado
como quiero que estés
como una moda como un amigo
como un viejo enemigo  recuerdo
dijiste que te recordara como serás mañana
y te juró que no tengo una pistola,
no, no tengo una pistola.

Kurt Cobain, Diarios

jueves, 6 de agosto de 2015

los mayores hipócritas, yuppies y conformistas que jamás haya producido una generación

Me gusta quejarme y no hacer nada para mejorar las cosas. Me gusta culpar a la generación de mis padres por llegar a estar tan cerca del cambio social para luego darse por vencida tras unos pocos esfuerzos fructíferos por parte de los medios y el gobierno para desvirtuar la imagen del movimiento utilizando a los Manson y a otros representantes hippies como ejemplos propagandísticos de que no eran más que una plaga antipatriótica, comunista, satánica e inhumana, y lo que hicieron los hijos del baby boom [nacidos justo después de la segunda guerra mundial] fue convertirse en los mayores hipócritas, yuppies y conformistas que jamás haya producido una generación.

Kurt Cobain, Diarios

miércoles, 5 de agosto de 2015

la vida en el más allá

Me mantengo deliberadamente ingenuo y apartado de la informaciön terrenal porque es el único modo de evitar una actitud de hastío.

Todo lo que hago es internamente subconsciente porque la espiritualidad no se puede racionalizar.

No merecemos dicho privilegio.

No puedo hablar, sólo puedo sentir.

Tal vez un día me convierta en Hellen Kepler, pinchándome los oídos con un cuchillo y cortándome las cuerdas vocales.



Si querés saber cómo es la vida en el más allá, ponete un paracaídas, subite a un a avión, metete un buen shoot de heroína en las venas, seguido inmediatamente de un poco de óxido nitroso y salta. O bien prendete fuego.

Kurt Cobain, Diarios

martes, 4 de agosto de 2015

no malgastar ni un minuto

Ganar tiempo.

Hacía años que tenía estas dos palabras escritas en un inmenso letrero colgado en una pared, junto a su escritorio.

Ganar tiempo... Primero aprendió a no malgastar ni un minuto. Después supo cómo ganar minutos. Más tarde llegó a ganar horas y días. Y, por fin, logró ganar una semana entera de su vida.

Fue entonces cuando se topó con la muerte, de la que había escapado de manera milagrosa la semana previa, a las seis en punto, una tarde de invierno.

Jacques Sternberg, Cuentos glaciales, "El tiempo"

domingo, 2 de agosto de 2015

planicies en bosques

Primero se ven las vías de hierro que, a golpes de dinamita, se han abierto un camino en medio de la fábrica.

Después, de pronto, los galpones de la fábrica.

Los trenes llevan, sin tregua, toneladas de materia prima a los talleres: muebles de diversos estilos; según se cuenta, millones de muebles de todos los tamaños y de todas las épocas.

Cientos de obreros especializados transforman los muebles en planchas, luego en troncos y después en árboles. 

Y, mientras tanto, otros equipos los plantan en las llanuras alrededor. Así convierten esas planicies en bosques.

Jacques Sternberg, Cuentos glaciales, "La fábrica", traducción de Eduardo Berti.