jueves, 16 de abril de 2015

el verdadero cementerio es la memoria

En su "Carta a Vicky" -tal vez un texto íntimo, no una de sus cartas polémicas- Walsh contó que estaba en una reunión cuando la radio trasmitió la noticia del operativo donde murió su hija. El locutor pronunció mal el nombre, pero él entendió igual: "Maquinalmente empecé a santiguarme como cuando era chico. No terminé con ese gesto. El mundo estuvo parado ese segundo". Mencionó su aturdimiento. Recordó todas las veces que sintió como suerte excesiva no ser golpeado del modo en el que eran golpeados tantos otros. Se manifestó conocedor, y orgulloso, de las cosas sobre la que ella había vivido y combatido. Le recordó -toda la carta está en segunda persona: descrita a vos- que ella sabía por qué él no podría despedirse: "Nosotros morimos perseguidos, en la oscuridad. El verdadero cementerio es la memoria. Allí te guardo, te acuno, te celebro y quizás te envidio, querida mía".

Antes y después de esas líneas la carta contiene palabras que de alguna manera vuelven ociosas a las demás: "Me quisiste, te quise"; "Hoy en el tren un hombre decía: °Sufro mucho. Quisiera acostarme a dormir y despertarme dentro de un año°. Hablaba por él pero también por mí".

Gabriela Esquivada, Noticias de los Montoneros. 
La historia del diario que no pudo anunciar la revolución.

domingo, 12 de abril de 2015

el riesgo de convertirse en patrulla perdida

Tres semanas después, el 13 de diciembre de 1976, [Rodolfo Walsh] escribió otro documento, más famoso por contener un juicio lapidario: "Nuestra teoría ha galopando kilómetros delante de la realidad. Cuando esto ocurre, la vanguardia corre el riesgo de convertirse en patrulla perdida".

Allí Walsh criticó el "pronunciamiento prematuro sobre el agotamiento del peronismo". Arguyó que, no por haber hecho un paro contra el gobierno peronista, la mayoría había dejado de serio. En el filo del sarcasmo, escribió: "Cabe suponer que las masas están condenadas al uso del sentido común. Forzadas a replegarse ante la irrupción militar, se están replegando hacia el peronismo que nosotros dimos por agotado". Explicó que, antes que el vacío, los peronistas preferían "el terreno malo pero conocido" de "su propia historia, su propia cultura y su propia psicología, o sea los componentes de su identidad social y política". Propuso que Montoneros hiciera lo mismo: que reconociera "una derrota militar que amenaza con convertirse en exterminio", subsumieran "la resistencia montonera como parte de la resistencia popular" y no pretendiera liderarla, definiera "la seguridad individual y colectiva como criterio dominante en la resistencia".

Solo le hicieron caso en otro punto: sacar del país a la Conducción Nacional y las figuras históricas.

Gabriela Esquivada, Noticias de los Montoneros. 
La historia del diario que no pudo anunciar la revolución.

sábado, 11 de abril de 2015

una radiografía del fracaso del montonerismo

Por entonces [1976] Walsh había iniciado un repliegue personal. Abandonó lo que llamaba el "territorio cercado" de Buenos Aires y, con la falsa identidad de un profesor inglés jubilado, que llevaba el mismo apellido -Freyre- que el personaje que fingió ser durante la investigación de Operación Masacre, había comprado una casa en San Vicente. Allí escribió las críticas que el ensayista Nicolás Casullo llamó "una radiografía del fracaso del montonerismo en el proceso nacional". Para Casullo, las opiniones de Walsh apuntaban más allá del aniquilamiento militar que la Conducción Nacional [de Montoneros] se negaba a ver: "Patentizan una derrota previa y mucho más decisiva, de carácter político. Un derrumbe de concepciones que se venía dando como paulatino proceso, en el marco de la desarticulación general del proyecto popular".

El primer texto, del 23 de noviembre de 1976, respondía a un documento de la Conducción Nacional de dos semanas antes. Criticaba el militarismo ("Acá el problema es político y el lenguaje militarista no sirve"), el triunfalismo ("Decidimos el fracaso total de los planes del enemigo y seguimos subestimándolo"; "Nos están dando muy duro"), el aislamiento (los militares "ya estaban aislados y consiguieron aislarnos a nosotros, planteando una lucha de aparatos que no podemos bancar")) y la "desmedida ambición de poder" de Montoneros: "Tenemos que irnos organizando en la lucha sin delirios de grandeza y pensando en plazos largos". (Completo acá)

Gabriela Esquivada, Noticias de los Montoneros. 
La historia del diario que no pudo anunciar la revolución.

miércoles, 8 de abril de 2015

cuando ya era historia

Durante 1976 [Rodolfo] Walsh presentó a "sus responsables dentro de la organización [Montoneros], la cual no dio respuesta, documentos críticos para "modificar una política que, según él, llevaba al aniquilamiento", escribió [Lilia] Ferreira.

Uno de los miembros de la Conducción Nacional elogió, cuando el tema ya era historia, las objeciones de Walsh sobre sus directivas: "La de él fue una de esas pocas voces que, en esos momentos, comprendieron cabalmente el meollo de los caminos equivocados que estábamos recorriendo". En su libro La otra historia, Perdía abundó: "Sus principales críticas estaban concentradas en el excesivo optimismo que revelaba una escasa autocrítica y poco realismo". En el momento, sin embargo, las ignoró igual que sus pares.

Gabriela Esquivada, Noticias de los Montoneros. 
La historia del diario que no pudo anunciar la revolución.

martes, 7 de abril de 2015

el terror se basa en incomunicación

En diciembre de 1976, buscando un método alternativo a la circulación de las noticias por los medios, [Rodolo Walsh] creó la Cadena Informativa, que constaba de "textos breves, de una o a lo sumo dos carillas, fáciles de reproducir", según Verbitsky, que se enviaban "a personas de distintas actividades, una o dos veces por mes". Al pie del primer parte explicó:

"Cadena Informativa puede ser usted mismo, un instrumento para que usted se libere y libere a otros del terror. Reproduzca esta información por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad".


Gabriela Esquivada, Noticias de los Montoneros. 
La historia del diario que no pudo anunciar la revolución.

viernes, 3 de abril de 2015

no se resignaban al silencio

Si en las cartas, firmadas con su nombre y su número de documento, (Rodolfo) Walsh manifestó la decisión de recuperar su acción como escritor (como individuo y no como militante), mantuvo en paralelo una estructura colectiva para hacer circular la información que, contra la negación que millones de personas emplearon para sobrevivir o dejar hacer el mal, se conocía. En su prólogo a la compilación de los cables de ANCLA y el puñado de partes de Cadena Informativa, Verbitsky señaló que estos textos "miden el nivel de información que poseían las redacciones de Buenos Aires, donde los sobres se recibían con puntualidad". Muchos de los datos, agregó "habían sido aportados por periodistas que no podían publicarlos pero no se resignaban al silencio" (Una experiencia de difusión clandestina y participación popular" en Rodolfo Walsh y la prensa clandestina, Ediciones de la Urraca, Buenos Aires, 1985).

Walsh contabilizaba los habeas corpus que aparecían, durante los primeros meses de la dictadura, en las secciones de actualidad judicial: eran listas parciales de desaparecidos. "Reunió a un mínimo grupo de periodistas decididos y armó una extensa red de informantes", escribió Verbitsky, uno de ellos. "Varios lo pagaron con su vida".

Gabriela Esquivada, Noticias de los Montoneros. 
La historia del diario que no pudo anunciar la revolución.

miércoles, 1 de abril de 2015

walsh le dijo a lilia: "nos vamos"

A los pocos días de esa tapa, con (el diario) Noticias clausurado sin esperanza de reapertura, Walsh le dijo a (Lilia) Ferreyra: "Nos vamos". Dejaron el departamento de la calle Tucumán y vivieron en casas de amigos hasta que ella consiguió un pequeño ambiente en Palermo, donde quedaron hasta fines de 1976.

Walsh se opuso a otro proyecto de prensa montonera (Información) que sólo sacó un número antes del golpe. Tenía otras ideas sobre la comunicación en tiempos de derrota. Había decidido escribir "cartas polémicas" -como las llamaba- y enviarlas por correo a las redacciones de los grandes medios y a los corresponsales extranjeros. La más famosa, la "Carta abierta de un escritor a la Junta Militar", se publicó por primera vez el 19 de abril de 1977, con Walsh ya muerto, en el número 2 de Circular de Contrainformación, de Montoneros. El texto abría:

El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.

Gabriela Esquivada, Noticias de los Montoneros. 
 La historia del diario que no pudo anunciar la revolución.