viernes, 21 de agosto de 2015

si en la oscura noche

...ese tema lo hice una vez que tábamos grabando con el Kinto en Sondor y hubo un problema técnico. Entonces fueron todos pa dentro del estudio a ver qué pasaba y discutir de la cosa, y yo me quedé jodiendo con el piano. Yo me quedé solo y me trabajé un negro sentimental, así, blusero. No sé, una película mía, un sentimiento totalmente íntimo, ni pa mostrarle a nadie ni tenía nada. Y no sé cómo Mateo, desde adentro de la cabina, el loco sabía lo que yo estaba haciendo. Es brutal. El loco capta las cosas de sensibilidad dentro del corazón, ¿viste? Cuando volvieron seguimos grabando. Y después en la Musicasión, que habían pasado varios días, apareció un bache. Faltó un tipo que estaba en un boliche y no había tiempo de ir a buscarlo, y estaba el teatro lleno de gente. Y a Mateo se le ocurrió: "Loco, hacé aquel tema que hiciste en el estudio" y me tiró pal medio del escenario. Y yo entré así, la gente me entró a aplaudir, y me metí de nuevo: "¡¿Pero vos tas loco?! ¡¿De qué me estás hablando, anormal?! ¡Pero yo no tengo ni idea de lo que hice en el estudio! 'Si en la oscura noche'... ¿Qué es eso?, no existe, una bajadita en la menor...". Eso era mucho para mí, ya que yo también era medio pendejo, ¿viste? ¡Tocar el piano! Había terrible piano de cola, era lo único que había en el escenario, y apagaron todas las luces y el loco me metió de cabeza y me obligó, como quien dice. Y bueno, me fui caminando, me senté en el nopia, y te juro, loco, me temblaban las piernas. Digo: "¿Pero qué voy a hacer acá?". Apareció el otro maestro, rápidamente -Buscaglia-, levantó la tapa del piano, trajo un foco rojo y lo puso pegado en la tapa que me daba a mí que dicen que de afuera se veía que mataba. Ahí, claro, ya viste, el teatro todo negro, lleno de gente, esperando que yo hiciera algo, y yo con un piano de cola y un foco rojo, dije: "¡Chau, soy Ray Charles, loco!" ¿Qué más remedio? Y le hice una improvisación al tema, arranqué a tratar de acordarme, y más que acordarme, de meterme en esa misma sintonía de aquel día. Y ta, me canté la primera parte. Y digo: "Ta, acá hay que meter un solo", y me metí un solo de piano. ¡Yo no podría solear ahora ni nunca, es un atrevimiento! Metí un solo de piano, arranqué con la otra parte, e hice todo un final así, "pran", y me bajé y bueno: "Ahora me van a tirar con tomates". Y la gente se murió, ¿no? Me di toda la vuelta por detrás del escenario, me encontré con Mateo, dimo un abrazo y no sé qué, y me asomo y seguían aplaudiendo. Yo no podía creer. Esas cosas tenían las Musicasiones. No fue un mojo mío ni un carajo. Era la Musicación. Era ese momento. Era el público, ¿viste? Y era Mateo con su antena. Me cago en las parabólicas, loco. Es impresionante lo que ve y lo que describe ese tipo. El loco me hizo que estuviera en un disco y todo con algo que yo no sabía ni lo que era, ¿me entendés?


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