martes, 4 de agosto de 2015

no malgastar ni un minuto

Ganar tiempo.

Hacía años que tenía estas dos palabras escritas en un inmenso letrero colgado en una pared, junto a su escritorio.

Ganar tiempo... Primero aprendió a no malgastar ni un minuto. Después supo cómo ganar minutos. Más tarde llegó a ganar horas y días. Y, por fin, logró ganar una semana entera de su vida.

Fue entonces cuando se topó con la muerte, de la que había escapado de manera milagrosa la semana previa, a las seis en punto, una tarde de invierno.

Jacques Sternberg, Cuentos glaciales, "El tiempo"

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