miércoles, 25 de marzo de 2015

presos de las garras de ese mundo

Mientras sigamos preguntándonos qué dicen o qué piensan otros sobre nosotros, y tratemos de actuar de tal forma que provoquemos una respuesta positiva, seguiremos siendo víctimas y prisioneros del oscuro mundo en el que vivimos. En ese oscuro mundo tenemos que permitir que quienes nos rodean nos digan que somos valiosos. En el mundo de los éxitos y los fracasos, de los honores y las denigraciones, de los elogios y las críticas, de los triunfadores y los fracasados. En ese mundo fácilmente resultamos heridos, y a menudo actuamos movidos por tales heridas para encontrar alguna satisfacción para nuestra necesidad de ser considerados valiosos.. Mientras seamos presos de las garras de ese mundo, vivimos en tinieblas, porque no sabemos cuál es nuestro verdadero yo. Nos aferramos a nuestro falso yo con la esperanza de que tal vez un éxito mayor, un elogio mayor, una satisfacción mayor… nos procurará la experiencia que anhelamos de ser amados. Éste es el fértil caldo de cultivo de la amargura, la codicia, la violencia y la guerra. 

Henri Nouwen, El trabajo por la paz

1 comentario: