jueves, 19 de marzo de 2015

la piedra en el zapato

Sin  embargo, cinco años después la revista [El Amante] insiste, en boca de uno de sus entrevistados: "La Universidad del Cine, el Bafici y El Amante.Yo creo que ese es el pilar del Nuevo Cine Argentino". Pero podría vérselo exactamente al revés: el NCA es el pilar sobre el que se asientan (o justifican) la Universidad del Cine, el Bafici y El Amante, porque esa trinidad necesita un NCA sostenido en una (larga) lista de películas de valor relativo y en algunos (pocos) nombres "consagrados". No soporta el milagro que desenmascara a los falsos profetas, la excepción que no confirma la regla (y esa piedra en el zapato, esa niña santa en la ciénaga es): Lucrecia Martel, "La señora Martel" (como la llama cariñosamente el señor Filippelli) surgió por fuera de esa santísima trinidad: no fue descubierta por El Amante, no estudió en la FUC, nunca pasó por el BAFICI. (Tampoco otro canonizado como Alonso es el mejor ejemplo: no fue un hijo dilecto, y tal vez por eso pensó La libertad en sintonía con la sección "Contracampo" del Festival de Mar del Plata, donde se formó tanto o  más que en la FUC).

No olvidemos que el BAFICI fue en sus inicios parte de la fachada renovadora de la Alianza (y tal vez su único logro perdurable). En sus primeras ediciones, el festival estuvo dirigido por alguien tan externo a la FUC  y El Amante como Andrés Di Tella (precursor, además, del nuevo documental argentino, también surgido por fuera de la trinidad. Pero el señor Filippelli dice que "últimamente no me interesa nada, pero el cine de Di Tella era un cine que tenía algún interés, parecía un tipo preocupado por las cosas que hacía" (tal vez se podría decir lo mismo del cine del señor Filippelli...).

Nicolás Prividera, El país del cine, Los Ríos, Córdoba, 2014

No hay comentarios: