martes, 3 de febrero de 2015

pereza y cobardía

La pereza y la cobardía son causa de que gran parte de los hombres permanezca a gusto en la minoría de edad a lo largo de la vida, a pesar de que hace ya largo tiempo de que la naturaleza los liberó de dirección ajena (naturaliter majorennes); y por eso es tan fácil para otros erigirse en tutores. ¡Es tan cómodo ser menor de edad! Si tengo a mi disposición un libro que piensa por mí, un cuidador de almas que remplaza mi conciencia moral, un médico que me prescribe las dietas, etc, etc, entonces no necesito esforzarme. Si puedo pagar, no tengo necesidad de pensar, otros se harán cargo, en mi nombre, de tan fastidiosa tarea. Que la gran mayoría de los hombres (incluido el sexo débil en su totalidad)  tenga también por muy peligroso ese paso adelante hacia la mayoría de edad, además de ser algo lamentable, es el motivo de que los tutores, tan bondadosamente, se encarguen de ejercer una elevada dirección de la humanidad. Después de atontar a sus animales domésticos y procurar cuidadosamente que no se salgan del camino trillado donde los metieron, les muestran los peligros que los amenazarían en caso de atreverse a salir de él. Pero estos peligros no serían tan graves ya que, con unas cuantas caídas, aprenderían a caminar solitos; sin embargo, lecciones de esa naturaleza, espantan y sacan a cualquiera las ganas de hacer nuevos intentos.

Inmanuel Kant, Qué es la ilustración

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